28 de marzo de 2026
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Circunstancias que llevan a las personas mayores a preferir la interacción con IA sobre el diálogo familiar

En los últimos años, la presencia de inteligencia artificial conversacional entre las personas mayores ha crecido, no solo como herramienta para realizar tareas o buscar información, sino también como medio para expresar emociones cuando el contacto humano es difícil o inaccesible. Un estudio exploratorio liderado por Mengqi Shi (University of Washington), en colaboración con Tianqi Song, Zicheng Zhu y Yi-Chieh Lee (National University of Singapore), identifica factores situacionales que influyen en la decisión de recurrir a la IA en lugar de a familiares o amigos.

La investigación, publicada en los Extended Abstracts (CHI EA ’26) de la 2026 CHI Conference on Human Factors in Computing Systems, se basó en entrevistas en profundidad con 18 personas de entre 50 y 77 años. Al ser un estudio cualitativo, sus hallazgos ofrecen indicios y no son representativos de toda la población.

Un factor clave fue la indisponibilidad temporal de la red social humana: la IA suele emplearse cuando amigos o familiares no están disponibles, como en la noche o durante periodos prolongados de soledad. Varios participantes describieron la interacción con sistemas conversacionales como una alternativa práctica para aliviar la inquietud o el insomnio sin “molestar” a otras personas.

El temor a convertirse en una carga emocional o a ser juzgado también motivó el uso de IA. Algunos entrevistados prefirieron plantear ciertos problemas a un sistema conversacional para evitar repetir preocupaciones con sus hijos o amigos o para no recibir respuestas cargadas de sesgos personales. En contraste con la interacción humana, la IA fue percibida por varios participantes como más neutral y menos acusatoria.

La protección de la dignidad y la privacidad emergió como otra razón importante. Algunas personas manifestaron incomodidad al compartir asuntos personales por miedo a avergonzarse o a afectar su imagen social; valoraron la IA como un entorno privado y confidencial donde podían expresar sentimientos sin temor a que sus palabras se divulgaran.

Experiencias y contextos de uso entre adultos mayores

El estudio entrevistó a 18 adultos mayores, con equilibrio de género y edades entre 50 y 77 años (media 65,67). El grupo mostró diversidad en niveles educativos, situaciones de convivencia y frecuencia de uso de IA, que osciló desde varias veces al mes hasta uso diario. Todos tenían experiencia previa con plataformas como ChatGPT, Gemini o Claude.

Los autores advierten que los resultados deben interpretarse como hallazgos cualitativos que describen tendencias y experiencias, no como evidencia estadística generalizable.

Implicancias para el diseño de inteligencia artificial emocional

Los hallazgos subrayan que diseñar sistemas de IA orientados al acompañamiento emocional requiere comprender los contextos específicos en que las personas mayores recurren a ellos: la falta temporal de compañía humana, la preocupación por no ser una carga, y las inquietudes sobre privacidad y dignidad. Más allá de salvaguardias algorítmicas, los autores señalan la necesidad de adaptar estos sistemas a las necesidades, tiempos y sensibilidades de quienes buscan en la tecnología un espacio seguro para expresar y gestionar sus emociones.

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