3 de abril de 2026
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Por qué no comer carne el Viernes Santo y alternativas saludables

Durante la Semana Santa, millones de católicos en todo el mundo siguen la costumbre de no consumir carne en determinados días, una práctica que proviene de tradiciones litúrgicas antiguas.

Esta abstinencia, asociada al periodo de Cuaresma, se entiende como un acto de preparación espiritual y penitencia, conforme a normas que la Iglesia ha mantenido desde los primeros siglos del cristianismo. Los días más señalados para evitar la carne son el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, día en que se recuerda la muerte de Jesucristo.

Por qué no se come carne en Semana Santa

La restricción tiene un significado de purificación y remonta al siglo II, tomando como referencia los cuarenta días de ayuno que, según la tradición, Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su vida pública. El número cuarenta tiene un valor simbólico en la Biblia y en el calendario litúrgico, representando un tiempo para la introspección y el sacrificio.

Desde 1966, tras las reformas del Concilio Vaticano II, la normativa se flexibilizó: en la constitución apostólica Paenitemini, el papa Pablo VI suavizó las reglas estrictas sobre el ayuno, indicando que existen otras formas de penitencia.

El pontífice subrayó que la abstinencia de carne puede complementarse o sustituirse por la oración y las obras de caridad.

Esta orientación fue incorporada en el Código de Derecho Canónico de 1983, promulgado por el papa Juan Pablo II, que establece la duración aproximada de la Cuaresma en torno a cuarenta días, desde el Miércoles de Ceniza hasta el Jueves Santo.

El papa Francisco ha señalado que “el ayuno no es solamente externo, una observancia externa, sino un ayuno que viene del corazón”, añadiendo que la penitencia debe ir acompañada de coherencia ética: no se puede practicar penitencia y al mismo tiempo cometer injusticias. Propone también formas concretas de ayuno moderno, como limitar el uso de la televisión o el celular y reducir críticas innecesarias.

En su mensaje para la Cuaresma de 2026, el papa León XIV invitó a vivir una Cuaresma que agudice la atención a Dios y a los necesitados, pidiendo la gracia de un ayuno que también modere la lengua para disminuir palabras dañinas y abrir espacio a la voz de los demás.

Consejos nutricionales para comer en Semana Santa

María Laura de Anseris, coordinadora de la carrera de Nutrición de la Universidad Católica de La Plata, ofreció recomendaciones alimentarias para los días de Pascua, destacando el valor espiritual de la Semana Santa y la importancia de los encuentros familiares donde la comida suele ser protagonista.

De Anseris aconseja no descuidar la salud y mantener equilibrio y moderación en las porciones, sin perder de vista la calidad nutricional de los alimentos.

Para quienes evitan la carne el Viernes Santo, sugiere opciones saludables como pescados (consumidos tradicionalmente en estas fechas), legumbres (lentejas, porotos, garbanzos, arvejas), frutos secos, lácteos (queso, yogur) y huevos, alimentos versátiles que aportan proteínas de buena calidad.

También recomienda optar por métodos de cocción más saludables —al horno, a la plancha o a la parrilla— y evitar frituras. Reducir el exceso de sal y grasas y acompañar las comidas con una porción de vegetales, ya sea en ensaladas, sopas, salteados o verduras grilladas, mejora el perfil nutricional de las preparaciones típicas de Semana Santa.

Cuáles son las alternativas saludables que se pueden comer en Semana Santa

Tarta de atún

Clásico para el almuerzo o la cena de Pascua, se prepara con relleno de atún o caballa, cebolla salteada, morrón y huevo duro, y se hornea hasta dorar la masa. Es una opción rendidora y adecuada para compartir.

Empanadas de vigilia

Suelen llevar merluza desmenuzada, cebolla, puerro, morrón rojo y condimentos. Pueden hornearse o freírse, y resultan prácticas porque se pueden preparar con anticipación y recalentar al servir.

Empanadas de calabaza, choclo y queso

Una alternativa vegetariana con relleno cremoso donde el dulzor natural de la calabaza y el maíz se combina con queso fundido, ideal para los días de vigilia.

Guiso de lentejas y vegetales

Legumbres como lentejas, garbanzos y frijoles aportan fibra y proteínas vegetales; pueden consumirse en guisos, ensaladas o como hamburguesas vegetales. El guiso de lentejas con verduras es una opción nutritiva, económica y sabrosa para la vigilia, preparado sin embutidos como chorizo o panceta.

Pasta con mariscos

Plato apreciado por los amantes del marisco, combina mariscos con salsa de tomate, ajo y pasta al dente, ofreciendo una opción sabrosa y adecuada para los días de abstinencia de carne.

Risotto

Otra alternativa habitual en Pascua: un risotto elaborado con arroz tipo arborio o carnaroli y combinado con ingredientes como hongos, azafrán, espárragos y queso parmesano, que resulta cremoso, rendidor y adecuado para compartir.

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