El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó este viernes que la Fuerza Aérea de Israel ha destruido el 70% de la capacidad de producción de acero de Irán. En un videomensaje explicó que este golpe reduciría los recursos financieros de la Guardia Revolucionaria iraní y limitaría su capacidad para fabricar armamento, y señaló que la acción formó parte de una operación conjunta con Estados Unidos.
Netanyahu indicó que los ataques recientes afectaron puentes e infraestructuras estratégicas iraníes y aseguró que las operaciones se llevaron a cabo “en plena coordinación” con el presidente estadounidense Donald Trump. Añadió que las acciones continuarán hasta debilitar aún más al régimen iraní y afirmó, tras una evaluación militar en la base principal de la unidad de Inteligencia del Ejército en Tel Aviv, que “este régimen está más débil que nunca; Israel está más fuerte que nunca”.
El acero es un material clave para la producción industrial y militar, empleado en la fabricación de misiles, drones y embarcaciones. Según las informaciones, las dos mayores plantas siderúrgicas iraníes —Khuzestán y Mobarakeh— han quedado fuera de servicio tras los bombardeos, y las empresas advierten que su reconstrucción podría llevar meses.
La pérdida del 70% de la capacidad siderúrgica representa un impacto relevante para la industria militar y la economía iraní. El Gobierno de Israel sostiene que la campaña conjunta busca frenar el flujo de recursos destinados a la producción de armas por parte de la Guardia Revolucionaria. En respuesta, esa fuerza ha lanzado misiles y drones contra zonas industriales de la región y contra objetivos en Israel, y ha amenazado con nuevas represalias si continúan los ataques.
En el frente libanés, Netanyahu anunció que el Ejército israelí seguirá ampliando el denominado “cinturón de seguridad” para proteger las comunidades del norte de Israel. Israel controla actualmente la zona al sur del río Litani, equivalente a cerca del 8% del territorio libanés. El ministro de Defensa, Israel Katz, informó además que se iniciará la demolición de viviendas en aldeas del sur del Líbano que las autoridades consideran puestos avanzados de Hezbolá.
Desde el 2 de marzo, el grupo chií libanés Hezbolá, aliado de Irán, combate a Israel en lo que se describe como su segunda guerra en menos de dos años, en apoyo a Teherán. Israel ha intensificado los bombardeos en el sur y el este del Líbano, así como en las afueras de Beirut, y mantiene operaciones terrestres en el sur de su territorio.
El Ministerio de Salud libanés ha informado de más de 1.200 fallecidos en el país por los bombardeos israelíes desde el inicio de las hostilidades, incluidos 124 niños. Las autoridades iraníes no han actualizado su balance oficial de víctimas desde la primera semana de la ofensiva, cuando reportaron 1.230 muertos. La ONG opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, ha contabilizado más de 3.400 fallecidos en Irán, entre ellos más de 1.500 civiles.
(Con información de EFE y AFP)



