El dólar mayorista sigue siendo el eje de las expectativas económicas y de la política cambiaria.
El mercado cambiario representa el principal desafío para el Gobierno
¿A cuánto proyecta el mercado que llegará el dólar en el segundo semestre?
Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, consultoras y bancos ubican al dólar oficial cerca de $1.676 para diciembre de 2026, mientras que el Top 10 de analistas proyecta una cotización algo menor, alrededor de $1.611.
A corto plazo, el mercado identifica varios factores que mantienen la calma cambiaria: la fuerte liquidación de exportaciones del agro, el ingreso de dólares por emisiones de obligaciones negociables (ONs) y el atractivo de las altas tasas en pesos frente a la evolución del dólar.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó que el excedente de oferta de dólares en el mercado permite al BCRA comprar divisas incluso con el tipo de cambio a la baja, y señaló que parte de esos flujos provienen de empresas que emiten deuda en dólares para financiar inversiones y luego liquidan esas divisas en el mercado local.
No obstante, las consultoras advierten que la dinámica podría cambiar en la segunda mitad del año. FMyA espera “un rebote moderado del dólar” impulsado por una menor oferta del agro y una mayor demanda de cobertura por parte de ahorristas e importadores.
En la misma línea, EconViews señaló que el esquema actual depende fuertemente del dólar como ancla inflacionaria y cuestionó la falta de señales claras de política monetaria por parte del Banco Central. Según la consultora, la estabilidad cambiaria se sostiene principalmente por el tipo de cambio y el estancamiento salarial, y advirtió que una corrección del atraso cambiario podría volver a acelerar la inflación.
Además, el escenario externo agrega presión sobre los mercados emergentes: la suba de las tasas de los bonos del Tesoro de EE. UU., que ya rondan el 4,6%, hace más atractivos los activos estadounidenses y reduce el apetito por deuda regional.
En ese contexto, los analistas consideran que el Gobierno deberá mantener la acumulación de reservas y controlar las expectativas cambiarias, en un año en el que la dinámica electoral hacia 2027 también comienza a influir en las decisiones de cobertura de los inversores.


