6 de abril de 2026
Buenos Aires, 18 C

Dispositivo de Mar del Plata elimina microplásticos del agua

Un equipo del Conicet en el Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA) de Mar del Plata desarrolla un dispositivo de uso doméstico para eliminar microplásticos y nanoplásticos del agua potable.

El proyecto, liderado por la investigadora Carla di Luca, recibió la Distinción Franco-Argentina en Innovación 2025 en la categoría Senior, según informó INTEMA.

En los últimos años la detección de micro y nanoplásticos en el agua potable generó preocupación debido a su capacidad de ingresar a organismos y acumularse en tejidos, con posibles efectos adversos a largo plazo. Ante esto, la iniciativa pretende complementar los filtros domésticos con una tecnología específica para esas partículas.

El dispositivo integra dos etapas: primero, fotólisis UVC para modificar químicamente la superficie de los plásticos y aumentar su adherencia (no los destruye); segundo, captura mediante materiales porosos y de bajo costo, desarrollados a partir de residuos industriales, que atraen y retienen las partículas.

Según di Luca, los sistemas actuales de purificación doméstica están pensados principalmente para eliminar sedimentos, bacterias, cloro, arsénico u otros compuestos químicos, pero no fueron diseñados específicamente para micro y nanoplásticos.

Estos dispositivos, en su mayoría con carbón activado granular (GAC) y a veces impregnados con metales como plata, cobre o zinc, pueden retener parte de los microplásticos presentes, aunque su mecanismo es básicamente físico.

“Las partículas quedan retenidas cuando su tamaño es mayor que el tamaño de poro del filtro. Su principal ventaja es que son relativamente económicos y fáciles de instalar; sin embargo, su eficacia depende de la porosimetría del GAC y no están diseñados para retener a las partículas más pequeñas”, explicó Di Luca.

El caso de los nanoplásticos es más complejo: miden menos de un micrómetro y pueden atravesar filtros mecánicos convencionales, por lo que su eliminación aún está en investigación y se evalúan distintas estrategias.

Las tecnologías de membrana, como la ultrafiltración y la ósmosis inversa, han demostrado gran capacidad para remover micro y nanoplásticos, pero son costosas, consumen mucha energía y agua, y la ósmosis inversa además elimina minerales esenciales del agua potable.

Los procesos de oxidación total muestran potencial en laboratorio para degradar micro y nanoplásticos, pero su aplicación práctica se ve limitada por el alto consumo energético y de reactivos.

“Frente a las tecnologías existentes, el dispositivo que estamos desarrollando ofrece una mayor eficiencia en la remoción de nanoplásticos, menor consumo energético que la oxidación total y costos reducidos al utilizar residuos valorizados”, afirmó la investigadora.

Estado actual del desarrollo

El proyecto se encuentra en etapa de investigación y validación a escala de laboratorio, con dos líneas principales: la fotólisis UVC como activación superficial de micro y nanoplásticos, y la captura selectiva mediante materiales funcionalizados de bajo costo obtenidos de residuos industriales.

“Estamos evaluando eficiencias de remoción en condiciones representativas de agua de red. Los próximos pasos incluyen el diseño y construcción de un prototipo para evaluar el desempeño del sistema híbrido en condiciones más cercanas a una aplicación real”, señaló di Luca.

Si los resultados experimentales siguen siendo favorables, el equipo buscará aumentar el grado de madurez tecnológica de la propuesta y explorar oportunidades de transferencia a empresas del sector del tratamiento de agua.

La investigadora espera que esta línea de trabajo pueda convertirse en una solución innovadora, eficiente y accesible para mitigar micro y nanoplásticos en sistemas de abastecimiento de agua.

Artículo anterior

Ordenan pago de salarios en FATE y aumentan tensiones gremiales

Artículo siguiente

Estudiante encontrado muerto en residencia universitaria

Continuar leyendo

Últimas noticias