En un clima de extrema tensión internacional y con el plazo de un ultimátum acercándose a su vencimiento, el presidente Donald Trump se disponía a hablar a la nación este lunes a las 13:00 (hora local) desde la Casa Blanca, acompañado por mandos militares. La comparecencia llega en un momento crítico, con sobre la mesa una oferta de tregua de 45 días, el rechazo de Irán y una intensificación de la campaña aérea de la coalición.
Se espera que el mandatario informe sobre el estado de las negociaciones diplomáticas y sobre los avances de la llamada “Operación Furia Épica”, pocas horas después de que fuerzas israelíes atacaran la mayor planta petroquímica en el yacimiento de gas South Pars, considerado un punto clave de la economía iraní.
En un acto previo en la Casa Blanca, Trump describió la propuesta de cese al fuego de 45 días como un “paso significativo” pero dijo que no era suficiente, y afirmó que las negociaciones continuaban. Señaló que el adversario era fuerte, aunque menos que hace un mes, y expresó que pronto se verían los resultados.
En declaraciones públicas y en entrevistas, el presidente advirtió de consecuencias severas si no se cumplía su demanda antes del plazo fijado. En una entrevista con The Wall Street Journal y en mensajes en redes, insistió en que, de no actuar, se atacarían infraestructuras como centrales eléctricas y puentes.
A pesar de esfuerzos de mediación de países como Egipto, Pakistán y Turquía, Trump mantuvo la fecha límite para que Irán reabra totalmente el estrecho de Ormuz, fijada para el martes a las 20:00 horas, y advirtió sobre posibles ataques a infraestructura si no se atendían sus condiciones.
Desde Teherán, la respuesta fue de rechazo. La agencia estatal IRNA calificó la oferta de 45 días como una “propuesta americana” y exigió el fin definitivo de las hostilidades. El jefe de la misión diplomática iraní en El Cairo afirmó que la confianza con la administración estadounidense se había roto tras ataques previos que ocurrieron durante rondas de diálogo.
En el plano militar, la escalada ha sido notable. Israel confirmó que sus recientes operaciones buscaron tanto infraestructura como objetivos de alto valor del régimen iraní. Entre las víctimas figuran altos mandos, incluidos el mayor general Majid Khademi, jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, y Asghar Bakeri, líder de una unidad de la Fuerza Quds. En Teherán se reportaron bombardeos continuos y el sobrevuelo de aeronaves, lo que ha convertido a la capital en un escenario de combates intensos.
El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz también ha mostrado comportamientos atípicos. Irán sostiene que el tránsito es aproximadamente un 90% inferior a los niveles previos al conflicto y que permite el paso únicamente de buques autorizados bajo su supervisión. Trump, por su parte, afirmó que la presión ejercida estaba dando resultados y llegó a manifestar de forma coloquial su interés por controlar recursos petroleros, aunque añadió que la prioridad era el retorno de las fuerzas estadounidenses a casa.
Otro asunto que se espera que se detalle en la comparecencia es la operación de rescate de un piloto estadounidense de un F-15 derribado en territorio enemigo. Trump calificó la extracción en las montañas como una de las más audaces de la historia y confirmó que el oficial recuperado permanecía bajo atención médica tras ser rescatado por fuerzas especiales con apoyo aéreo.
(Con información de EFE)



