El conflicto entre Mirtha Legrand y Andrea del Boca es antiguo y público, y su origen incluso quedó registrado en televisión. En un almuerzo, Legrand preguntó directamente si Del Boca estaba embarazada; la actriz lo negó y la conductora, tras insistir, la abrazó y dijo haberla sorprendido. Andrea no perdonó ese gesto, aunque meses después nació Anna del Boca, lo que confirmó la intuición de Legrand.
Años después, tras la muerte de Romina Yan en 2010, volvieron a encontrarse en un momento de duelo. Mirtha relató que, en esa ocasión, Andrea le negó el saludo, actitud que la ofendió profundamente. En 2013 Del Boca regresó al programa; explicó que la pregunta la había tomado por sorpresa y que atravesaba un momento personal difícil —posiblemente vinculado a su relación con Ricardo Biasotti—, mientras Legrand recordó que la conoce desde niña y que en el funeral de Yan afirmó haberla abrazado.
Tras la salida de Andrea del Boca de Gran Hermano Generación Dorada, luego de un accidente, el texto plantea si será el momento para una reconciliación y otra cena entre ambas figuras.



