14 de abril de 2026
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Ancestro de simios reconfigura el árbol evolutivo

Shorouq al-Ashqar aún celebra el hallazgo de una nueva especie de simio, el Masripithecus moghraensis, un “abuelo” de los primates que vivió en Egipto hace unos 17 millones de años. Aún se desconoce cómo se desplazaba; por eso la paleontóloga y su equipo buscan más fósiles en el desierto egipcio.

Al-Ashqar dirigió la investigación que en 2024 encontró un fragmento de mandíbula y dos dientes que, confirmados hace dos semanas, permitieron anunciar al mundo la existencia del Masripithecus moghraensis. Este simio, que habitó el norte de África durante el Mioceno, representa una forma intermedia entre los primeros simios hallados en Kenia y Uganda y los simios actuales.

La investigadora recibió a EFE en el Centro de Paleontología de Vertebrados de la Universidad de Mansura (CPVUM), que dirigió la excavación que dio con los restos en Wadi Moghra, cerca de El Alamein, en el desierto occidental de Egipto.

El siguiente reto, tras confirmar la existencia de este eslabón evolutivo, es proseguir la búsqueda en el lugar del hallazgo con la esperanza de encontrar piezas del cráneo o de las extremidades. Esos restos serían fundamentales para resolver cuestiones clave, como el tipo de locomoción del animal y cuán próximo estaba a los simios actuales y a los humanos.

Completar una nueva teoría

El registro de la nueva especie permite a Al-Ashqar, desde el CPVUM —una modesta y moderna aula de la Universidad de Mansura, a unas tres horas en coche al norte de El Cairo—, plantear un nuevo punto de partida para localizar más fósiles en el norte de África.

Según explica en su despacho el director del centro, Hesham Sallam, esos hallazgos podrían contribuir a completar una teoría sobre la evolución y las migraciones de estas especies.

Los estudios morfológicos de los fósiles encontrados, junto con estudios genéticos de especies actuales, apuntan a que los simios prehistóricos migraron desde África oriental hacia el norte de África y el Oriente Medio, desde donde habrían alcanzado Eurasia, aclara el investigador.

Para el equipo no hay duda de que el Masripithecus constituye el eslabón que conecta a los simios extintos más antiguos con los simios actuales y con los humanos.

“La pieza que faltaba en el rompecabezas de la evolución de los simios prehistóricos”, según Al-Ashqar.

Por eso el CPVUM insta a la comunidad científica a ampliar el foco de las excavaciones más allá del tradicional escenario de África oriental, incluyendo regiones como Libia, Egipto y la península Arábiga, posibles hábitats de otros ejemplares de Masripithecus cuya información aún está pendiente de completarse.

El descubrimiento

La búsqueda en Wadi Moghra comenzó en 2021 y desde entonces el equipo tuvo el objetivo de encontrar ese “eslabón perdido” en la evolución y las migraciones de los simios.

La elección del lugar se basó en que presenta formaciones rocosas del Mioceno, periodo en el que vivieron los primeros simios, y esas formaciones en su época habrían creado un ambiente propicio para su vida.

Además, la aparición de otros restos fósiles contemporáneos en la zona animó al equipo egipcio, con apoyo de la Universidad del Sur de California, a centrar allí sus prospecciones.

El descubrimiento, publicado el 26 de marzo en la revista Science, supone una satisfacción para el CPVUM, que desde su fundación en 2018 se define como el único centro en Oriente Medio dedicado exclusivamente al estudio de fósiles de vertebrados, destaca Al-Ashqar.

(con información de EFE)

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