18 de abril de 2026
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Buques rusos e iraníes evaden sanciones marítimas

Las tácticas de desaparición y la manipulación de rutas, asociadas a la llamada “flota fantasma”, han aumentado en el estrecho de Ormuz tras el refuerzo del bloqueo naval estadounidense relacionado con Irán, según The New York Times. En días recientes, inteligencia marítima ha detectado más maniobras para evadir la vigilancia, como el apagado de transpondedores y la alteración de identificadores en embarcaciones cercanas a aguas iraníes.

Irán estaría aplicando métodos inspirados en la tecnología rusa de flota fantasma para esquivar el bloqueo estadounidense en Ormuz. Estas prácticas incluyen desconectar sistemas de localización e interferir en los datos de identificación, lo que permite que los buques desaparezcan de los radares y reaparezcan con información modificada, dificultando así la supervisión internacional y las sanciones, según informó The New York Times.

Según Ami Daniel, director ejecutivo de Windward, citado por el periódico, se ha registrado un cambio reciente en el comportamiento de las embarcaciones iraníes: “más barcos han comenzado a desconectar sus sistemas de localización o a modificar sus identificadores” en las 24 horas posteriores al endurecimiento del bloqueo, una práctica poco habitual incluso tras el ataque de febrero, cuando las exportaciones iraníes no mostraron interrupciones significativas.

Influencia rusa en la tecnología de evasión

Los nuevos patrones de evasión en el Golfo de Omán reproducen técnicas que la flota fantasma rusa desarrolló después de la invasión de Ucrania en 2022. The New York Times señala que los buques rusos han experimentado con la manipulación de números de identificación marítima, falsificando a veces el país de origen o destino para sortear sanciones internacionales.

John C.K. Daly, investigador del Central Asia-Caucasus Institute en Washington, aseguró que “los petroleros de la flota fantasma han estado experimentando con identificaciones sin país y modificando los números”, una táctica que complica el rastreo. De este modo, los capitanes pueden introducir datos falsos sobre puertos de origen y destino o hacer pasar una nave por otra.

Además del apagado de equipos de rastreo, algunos buques vinculados a Irán pueden desaparecer de las pantallas de seguimiento en un punto y volver a aparecer en otro, en ocasiones con datos alterados. Con técnicas similares, Rusia ha podido sostener exportaciones energéticas clave y generar ingresos que, según el medio citado, podrían alcanzar hasta 100.000 millones de dólares anuales.

Windward ha constatado que los operadores parecen poner a prueba los límites de la vigilancia internacional en tiempo real, pese a las medidas más estrictas. El análisis recogido por The New York Times muestra un movimiento sostenido de naves sancionadas o con bandera falsa, lo que sugiere una adaptación continua de quienes buscan eludir controles.

Limitaciones geográficas y respuesta de Estados Unidos

Aunque estas tácticas han resultado desafiantes frente a bloqueos y sanciones en otros contextos, expertos consultados por The New York Times advierten que su efectividad es menor en el estrecho de Ormuz. Erik Bethel, socio de la firma tecnológica marítima Mare Liberum, destacó que el entorno informativo en este paso es “contestado y altamente complejo”, lo que complica identificar a los verdaderos responsables de cada trayecto.

El sistema marítimo internacional es muy complejo: un barco puede ser propiedad de un país, fletado por otro y navegar bajo la bandera de un tercero, lo que dificulta determinar la responsabilidad final de cada viaje, explicó Bethel al medio.

La presencia de la Armada de Estados Unidos, con más de 12 buques militares desplegados en la zona, aumenta el riesgo para quienes intentan emplear estas estrategias. Según The New York Times, Windward sostiene que, aun con intentos de desaparecer, resulta complicado cruzar hacia aguas abiertas a través de un estrecho tan angosto como Ormuz sin ser detectado, debido al control constante mediante medios ópticos, radares y comunicaciones electrónicas.

En la jornada observada, el Comando Central estadounidense informó que seis embarcaciones mercantes siguieron las órdenes de las fuerzas norteamericanas y regresaron a puertos de Irán, lo que ilustra la efectividad de las restricciones aplicadas.

Pese a la sofisticación de los métodos utilizados, la capacidad real para eludir el bloqueo depende fundamentalmente de la calidad y la actualización de la información que manejen tanto las fuerzas estadounidenses como las agencias de inteligencia marítima en la región.

La solidez de cualquier bloqueo no reside solo en el despliegue naval, sino también en la precisión y el análisis de la información sobre la actividad e identidad de los barcos que transitan la ruta más vigilada del golfo.

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