Mirtha Legrand, de 99 años, suspendió sus actividades y encendió la preocupación tras presentar síntomas respiratorios después de asistir al teatro. Según los relatos, tenía tos, decaimiento y la voz tomada, por lo que canceló la grabación de su programa y fue indicada a guardar reposo.
A la salida de El Trece, su nieta Juana Viale y su hijo Nacho ofrecieron información a la prensa. Juana, que había grabado tanto el ciclo de su abuela como el suyo, dijo que Mirtha “está muy bien” aunque presentó “un poco de tos y resfrío” luego de la salida al teatro —había ido a ver la obra Rocky, de Nico Vázquez— y que le recomendaron descansar. Añadió que la conductora había querido grabar igual, pero que luego mejoró la voz tras comunicarse con la familia. Nacho señaló que su abuela amaneció con algo de tos y se encuentra en su casa con un resfrío, recordando que a lo largo de su vida sufrió afecciones bronquiales.
El periodista Ángel de Brito indicó que, según la información recibida, el cuadro sería más serio que un resfrío: reportaron bronquitis y tratamiento con antibióticos. En el panel también se sugirió que, dada su intensa actividad, podría convenirle reducir el ritmo de salidas y grabaciones. Al faltar a la grabación prevista, Mirtha tampoco estuvo presente en el programa en el que iba a participar un invitado vinculado a Andrea del Boca.
En conjunto, la familia transmite que Mirtha está bajo cuidado y mejorando, con reposo en su hogar y seguimiento médico.



