La industria metalúrgica muestra signos de contracción y preocupación por la caída de la actividad
Tres segmentos lograron mantener un desempeño positivo, aunque de forma limitada
Empleo en retroceso
El mercado laboral del sector continuó deteriorándose en marzo. Según ADIMRA, el empleo metalúrgico cayó 0,4% respecto a febrero y acumuló una retracción interanual del 2,6%. La pérdida de dinamismo productivo empieza a trasladarse con mayor intensidad a las plantillas, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
En las principales provincias con actividad metalúrgica del país, todas registraron caídas interanuales en marzo.
Los mayores retrocesos se registraron en:
Buenos Aires: -5,6%
Córdoba: -3,1%
Entre Ríos: -1,7%
Mendoza: -0,7%
Santa Fe: -0,3%
Buenos Aires y Córdoba, dos de los principales polos fabriles, explicaron buena parte del retroceso general.
La advertencia empresaria
Elio Del Re, presidente de ADIMRA, señaló que “la utilización de la capacidad instalada en niveles mínimos históricos evidencia el deterioro estructural que atraviesa el sector”. Advirtió además que las empresas enfrentan una coyuntura crítica, con márgenes cada vez más ajustados y escasas señales de recuperación en el corto plazo.
Según Del Re, “la persistente falta de demanda interna agrava este escenario y ya tiene un impacto directo y creciente sobre el empleo, configurando un cuadro de extrema preocupación para toda la cadena productiva”.
La metalurgia es una actividad estratégica por su vínculo con la producción automotriz, la maquinaria, la construcción, la energía, el equipamiento médico y la infraestructura. Por eso, la continuidad de indicadores negativos se sigue atentamente como indicador de la salud general del entramado industrial.




