El 19 de mayo el ferrocarril Belgrano Norte puso en marcha un nuevo cronograma que reduce los servicios entre Villa Rosa y Retiro.
El diagrama pasó de 105 a 93 servicios diarios de lunes a viernes y las frecuencias en hora pico se extendieron de 15 a entre 18 y 20 minutos.
El impacto fue inmediato en las estaciones: formaciones abarrotadas, pasajeros colgados de las puertas y dificultad extrema para abordar los trenes.
La reducción afecta con más dureza los horarios de mayor demanda; fotografías compartidas por usuarios muestran a personas expuestas a riesgos al viajar colgadas o sobre los estribos de los vagones.
Para los vecinos de Villa Rosa la situación es especialmente compleja: esperan más tiempo en las estaciones y, con frecuencia, los trenes ya llegan llenos antes de alcanzar las últimas paradas.
Además de las demoras y las malas condiciones de viaje, se registró un reciente aumento del boleto que agrava la incomodidad.
“Ya veníamos viajando mal y ahora va a ser peor. Aumenta el boleto, bajan la frecuencia y terminamos viajando más apretados”, dijeron pasajeros mientras aguardaban subir a una formación.
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