Ucrania fortaleció sus defensas en el norte ante la posibilidad de una ofensiva rusa desde Bielorrusia. El presidente Volodímir Zelensky ordenó el envío de refuerzos y pidió al Ministerio de Relaciones Exteriores intensificar la presión diplomática sobre Bielorrusia.
Según Zelensky, la inteligencia ucraniana identificó cinco escenarios que Rusia podría emplear para ampliar la guerra hacia el norte, con especial atención al corredor entre Chernihiv y Kiev, que conecta la capital con Bielorrusia.
El mandatario afirmó que Ucrania se defenderá y que la prioridad es reforzar el Estado para impedir que cualquiera de esos cinco escenarios prospere.
En ese sentido, las tropas desplegadas en la zona recibirán refuerzos para anticipar un posible avance desde la frontera con Bielorrusia.
Zelensky expresó su hartazgo por la amenaza constante de que Rusia involucre a Bielorrusia en la expansión del conflicto y advirtió que habrá consecuencias significativas para quienes lo hagan.
También alertó sobre nuevos pasos de movilización en Rusia y citó una cifra de 100.000 personas sin aportar pruebas. Además, señaló la decisión de Vladimir Putin de facilitar pasaportes rusos en Transnistria, lo que aumentó las preocupaciones por posibles acciones desestabilizadoras.
En la misma jornada, las principales autoridades de la Unión Europea calificaron de inadmisibles las amenazas rusas contra los países bálticos tras alertas aéreas provocadas por la presencia de drones en la región.
Ursula von der Leyen vinculó esos incidentes con las advertencias públicas de Moscú y advirtió que suponen un riesgo para la UE, prometiendo una respuesta unida y firme. António Costa atribuyó las acciones a tácticas de guerra híbrida y anunció el refuerzo de la defensa colectiva, mientras que Kaja Kallas interpretó las intimidaciones como un signo de debilidad rusa y pidió mayor apoyo a Kiev.
Los gobiernos de Lituania, Letonia y Estonia, que emitieron alertas por drones, negaron que sus espacios aéreos hayan sido utilizados por Ucrania, denunciaron desinformación rusa y reafirmaron su compromiso con la seguridad regional.
Estas advertencias se dieron en un contexto de maniobras militares bielorrusas con armamento ruso. Bielorrusia aseguró que los ejercicios no apuntan a terceros ni representan una amenaza, y Moscú negó intenciones de atacar desde territorio bielorruso, acusando a Kiev de aumentar la tensión con sus declaraciones.
El análisis publicado en CNN por Brett McGurk sugiere que las tendencias en el campo de batalla han cambiado a favor de Ucrania. Según ese análisis, las fuerzas rusas no lograron romper las líneas ucranianas ni alcanzar los objetivos políticos de la invasión, sufriendo grandes pérdidas mientras Ucrania desarrolló defensas innovadoras con sistemas autónomos y drones.
Dentro de Rusia, la prolongación del conflicto y sus consecuencias económicas han aumentado la presión interna. Incluso Putin reconoció que el conflicto podría estar llegando a su fin, en un contexto de retrocesos territoriales, mayor percepción de costos entre la población, fortalecimiento de la OTAN y sostenido apoyo internacional a Ucrania.
(Con información de Reuters, CNN, DPA, Europa Press)

