Gastón Trezeguet, quien hace 25 años participó en la primera edición de Gran Hermano y salió del anonimato exponiendo, entre otras cosas, su sexualidad, hoy trabaja en el panel del Debate del programa y ha consolidado una carrera en televisión, radio y streaming. Con los años perdió peso, potenció su estilo personal y hasta fue nominado como uno de los mejor vestidos en los Martín Fierro de la moda.
Sobre su cambio físico, contó a La Nación que siempre le costó manejar el peso por ansiedad y emociones: “Uno generalmente come por emoción o por ansiedad, nunca es por hambre”. Relató que al salir de Gran Hermano pesaba 20 kilos más que ahora y que aquellos momentos en los que se sentía mal con su imagen le resultaban muy difíciles por la exposición pública.
En lo sentimental, Trezeguet dijo que no busca enamorarse: se considera bien siendo soltero y le cuesta incorporar a alguien en su vida. Reveló que su última cita fue hace cuatro o seis meses y que hace alrededor de un año que no tiene relaciones sexuales. Comentó también una anécdota sobre un hombre millonario que, tras años de escribirle cada tanto, recibió finalmente una oportunidad; sin embargo la cita no prosperó porque la conversación fue incómoda y la conexión se perdió. Concluyó que, por ser muy exigente, está contento estando solo.



