22 de abril de 2026
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Una argentina entre las 25 mentes brillantes contra la crisis ambiental

Una investigadora argentina fue incluida entre las 25 mentes más destacadas del mundo por su enfoque innovador en la minería de litio y la incorporación de conocimientos locales para promover una transición energética justa. Para su trabajo, realizó entrevistas en comunidades de Jujuy, Salta y Catamarca.

Andrea Izquierdo obtuvo el premio National Champion en el Frontiers Planet Prize 2026, la principal competencia internacional orientada a la salud planetaria y soluciones ambientales. Su investigación explora cómo integrar saberes tradicionales e indígenas en políticas que orienten la transición hacia energías renovables.

La científica cordobesa fue reconocida por situar las perspectivas de las comunidades locales e indígenas en el centro del debate sobre la extracción de litio, un insumo clave para baterías y tecnologías limpias.

El galardón destaca la capacidad de Izquierdo para articular investigación científica y conocimientos ancestrales. El jurado, presidido por el profesor Johan Rockström, valoró que su trabajo aporta respuestas a desafíos como el cambio climático, la gestión del agua y la gobernanza de recursos críticos. El reconocimiento proyecta la labor de la investigadora a nivel internacional y subraya la importancia de una transición energética que contemple justicia y participación local.

Qué plantea el estudio

Izquierdo desarrolla su trabajo en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), el CONICET y la Universidad Nacional de Córdoba, instituciones que participan en la búsqueda de soluciones frente a la crisis ambiental.

Su investigación analiza cómo aprovechar la experiencia y los conocimientos de comunidades indígenas y locales para incorporarlos en la toma de decisiones sobre minería de litio. El estudio, titulado “Integrar el conocimiento local e indígena con los objetivos de desarrollo sostenible en la evaluación del impacto de la minería de litio para una transición energética justa”, fue publicado en la revista Environmental Science & Policy.

El trabajo propone que prácticas tradicionales —como el manejo del agua, las relaciones con el entorno y las expresiones culturales— se consideren en las normas y políticas que regulan la extracción de litio, garantizando que las comunidades participen y que la transición energética no vulnere sus derechos ni su bienestar.

La investigación revisó más de un centenar de documentos científicos y detectó 15 impactos socioambientales principales vinculados a la minería de litio en el Altiplano andino. Esos hallazgos, que incluyen alteraciones en ciclos hídricos y efectos sociales y económicos sobre las comunidades, fueron validados mediante encuestas en cuatro comunidades indígenas y locales.

En declaraciones, Izquierdo señaló que “el conocimiento tradicional de las comunidades indígenas o ancestrales es amplio y abarca múltiples aspectos de la vida”. Explicó que ese saber es interconectado y que fragmentarlo para el análisis técnico puede disminuir su valor, mientras que la ciencia tiende a abordar los problemas de manera más segmentada.

La metodología combinó una revisión bibliográfica con trabajo de campo: encuestas y entrevistas en comunidades de Jujuy, Salta y Catamarca. Izquierdo destacó la riqueza del conocimiento local y su visión holística, y subrayó la necesidad de un diálogo auténtico: “No queremos hablar por las comunidades, queremos hablar con las comunidades”.

El estudio mostró que muchos indicadores propuestos por las comunidades —como disponibilidad de agua, pérdida de prácticas culturales y cambios en la biodiversidad local— no están contemplados en marcos globales de desarrollo sostenible, lo que evidencia la necesidad de adaptar políticas internacionales a realidades territoriales.

Entre los impactos más urgentes o invisibilizados, las comunidades reconocen el empleo generado por la minería, pero también alertan sobre efectos asociados que suelen pasarse por alto fuera de sus territorios: alteraciones en la vida familiar, en costumbres culturales y en la calidad de vida, con ritmos impuestos por actividades externas.

Izquierdo destacó que la salud integral fue un hallazgo particularmente relevante: además de afecciones respiratorias u oculares vinculadas a la minería, preocupan el estrés, los problemas de salud mental y los cambios en la calidad de vida que la sociedad traslada a lugares que antes no los registraban.

El estudio indica que el 89% de los encuestados identificó el conflicto social y el incumplimiento de derechos como impactos importantes. Izquierdo advirtió que mantener el rumbo actual perpetúa la conflictividad socioambiental y defendió la inclusión real de las comunidades en la toma de decisiones, no solo consultas realizadas después de que las decisiones ya están tomadas.

Asimismo, resaltó el valor del saber local como fuente empírica indispensable para evaluar cambios a largo plazo en territorios históricamente marginados: “El conocimiento experiencial-vivencial de los pobladores es crucial para evaluar los cambios que provoca la actividad”.

El Frontiers Planet Prize y su impacto internacional

El Frontiers Planet Prize se ha consolidado como la principal competencia científica dedicada a la salud planetaria. En su quinta edición seleccionó 25 proyectos de seis continentes, publicados en revistas de alto impacto como Science, Nature y The Lancet Planetary Health, entre ellos el trabajo de la científica argentina.

Izquierdo explicó que el reconocimiento refleja años de trabajo en la región: primero estudiando humedales altoandinos y luego interactuando con poblaciones locales, de donde surgió este estudio.

Agregó que el premio ofrece visibilidad para llegar a actores capaces de impulsar soluciones y cambios necesarios para que la transición energética sea socialmente justa y ambientalmente responsable, con procesos transparentes para todos los involucrados.

El concurso cuenta con el respaldo de la Universidad de las Naciones Unidas para la Investigación en Políticas (UNU-CPR) y del Instituto Potsdam de Investigación del Impacto Climático. Su objetivo es acelerar la adopción de soluciones científicas ante la crisis ambiental y cerrar la brecha entre investigación y políticas públicas y privadas.

El informe “From Science to Policy: Planetary Solutions in Action” enfatiza la urgencia de aplicar políticas basadas en evidencia en áreas como clima, agua, sistemas alimentarios y materiales. El premio reconoce proyectos con potencial de transformar la ciencia en acciones de alcance global.

Próximos pasos y relevancia latinoamericana en la competencia

Aparte de Andrea Izquierdo, el Frontiers Planet Prize distinguió a científicos de Estados Unidos, Alemania, China, Brasil, Perú, Senegal y otros países. Los trabajos premiados abarcan temas como captura y almacenamiento de carbono, protección marina, gestión de sequías, reducción de emisiones agrícolas y plásticos biodegradables.

Entre los finalistas latinoamericanos figuran investigaciones sobre recursos hídricos en Perú y la reducción de la huella de carbono en sistemas lecheros en Colombia. Todos los National Champions podrán presentar sus propuestas en foros internacionales y acceder a redes globales de financiamiento científico.

La ceremonia de premiación se realizará el 18 de enero de 2027 en Davos, Suiza, donde se anunciarán tres Campeones Internacionales; cada uno recibirá 1 millón de dólares para escalar sus proyectos.

De cara al futuro, Izquierdo señaló la importancia de abordar la cuestión del litio de manera regional en los países andinos —Chile, Argentina, Bolivia y parte de Perú— para compartir análisis y colaborar, reconociendo que, aunque los problemas son similares, los contextos locales presentan matices que conviene contemplar.

Fotos: Gentileza

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