La administración de Donald Trump ha optado por usar el paso del tiempo como herramienta de presión en su relación con Irán. En una entrevista con Fox News, el presidente afirmó que no tiene “ninguna prisa” por cerrar un nuevo acuerdo con Teherán.
Trump sostuvo que el tiempo favorece a Estados Unidos y señaló que, aunque existen canales de comunicación abiertos a través de aliados como Pakistán, no considera urgente sentarse a negociar de inmediato.
El mandatario reiteró que su prioridad es impedir que Irán desarrolle armas nucleares, una posibilidad que definió como una amenaza para la estabilidad internacional.
“No se puede permitir que Irán posea armas nucleares bajo ninguna circunstancia. Usarían esas armas y pondrían en peligro a Israel, a Europa y a los propios Estados Unidos. Estamos haciendo un servicio al mundo al evitarlo”, afirmó.
En la entrevista también expresó su descontento con los aliados europeos y la OTAN, a quienes acusó de no brindar el apoyo necesario para contener a Irán, pese a los enormes gastos de Estados Unidos en la defensa de Europa frente a Rusia.
Por su parte, Ebrahim Zolfaghari, vocero del Comando General Central de Khatam al-Anbia, advirtió que, en caso de una agresión contra Irán, podrían lanzarse ataques con misiles de gran envergadura incluso durante el cese al fuego con Estados Unidos e Israel.
El portavoz militar indicó que las fuerzas armadas iraníes están preparadas para responder con mayor contundencia y reafirmó la disposición a una defensa total, con el objetivo de reforzar la disuasión frente a futuras agresiones.
El portavoz del Ministerio de Defensa, general Reza Talaei-Nik, señaló que Irán produce nacionalmente más de 1.000 tipos de armamento, incluidos misiles, drones y otros sistemas militares, como preparación ante una posible escalada si no se alcanzan nuevos acuerdos con la administración estadounidense.
“Hoy en día, más de 1.000 tipos de armas se producen íntegramente en el país”, explicó Talaei-Nik, y añadió que esa capacidad es resultado de más de 25 años de inversión en el sector de defensa.
Detalló que la producción está distribuida en varias regiones del país para mantener la continuidad operativa aun si algunas instalaciones sufrieran daños, y señaló que cerca de 9.000 empresas participan en el apoyo a la industria de defensa nacional.
En medio de las amenazas y las conversaciones en Pakistán, Teherán mantiene un cerco naval en el estrecho de Ormuz que impide el tránsito de buques petroleros y portacontenedores, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes con un despliegue en el Mar Arábigo.
El gobierno iraní también hizo un balance de lo que denominó la “tercera guerra estadounidense-israelí”, afirmando que obtuvo siete logros principales tras 40 días de enfrentamientos directos y 15 días de alto el fuego.
Talaei-Nik agregó que una parte significativa de la capacidad misilística iraní no llegó a emplearse durante los 55 días de conflicto y aseguró que, según su versión, Irán conservó el control aéreo sobre los territorios en disputa hasta el inicio del cese de hostilidades.

