El Gobierno avanzó en la privatización del tren Belgrano Cargas y dispuso que los fondos obtenidos por la venta de material rodante, como locomotoras y vagones, se destinen a obras de infraestructura, según el decreto 282/2026 publicado en el Boletín Oficial.
Con esta medida se definió el destino de los recursos provenientes de esas ventas, se fijaron criterios para su valuación y se estableció el procedimiento para las nuevas concesiones de vías en las principales líneas del país.
El esquema prevé la venta por remate público del material rodante y también su inclusión en procesos de licitación, tanto nacionales como internacionales, para la concesión de las vías y los inmuebles asociados. Lo recaudado se asignará íntegramente al fideicomiso regulado por el Decreto N° 976/01, con el fin de financiar y pagar las obras sobre las vías que serán entregadas a operadores privados.
El decreto ordena a la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía que incluya en los pliegos de bases y condiciones de las licitaciones para las concesiones de las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza la identificación precisa del material rodante que formará parte de los contratos.
La historia del Belgrano Cargas
La empresa Belgrano Cargas figura en la lista de empresas a privatizar incluida en la Ley de Bases y opera aproximadamente 7.600 kilómetros de vías, con impacto en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy, Mendoza, San Juan, San Luis y Catamarca.
Se administra mediante once unidades productivas, dispone de ocho talleres propios y sus vagones transportan productos agrícolas, piedra, coque, madera, minerales, metales y distintos bienes de consumo, además de cargas eventuales.
Al justificar la privatización, el Gobierno sostuvo que Belgrano Cargas, en gestión estatal, es altamente deficitario y presenta una planta sobredimensionada de 4.429 personas, junto con una estructura jerárquica considerada desproporcionada respecto de sus funciones.
Los pliegos de licitación ya están preparados y se prevé su publicación el mes próximo. La adjudicación permitirá al ganador administrar la operación de los trenes de carga por 50 años.
Grupo México, a través de su filial Grupo México Transportes (GMXT), es el único grupo extranjero que busca la concesión. También participa un consorcio de empresas agroexportadoras integrado por ACA, AGD, Bunge, Cargill, Dreyfus y posiblemente COFCO, con especial interés en el corredor agrícola, que cuenta con la mejor infraestructura.

