6 de mayo de 2026
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Primeras rebeliones internas en el Gobierno por el caso Manuel Adorni

Manuel Adorni podría volver a invocar la canción de María Elena Walsh en su próxima entrevista, una referencia que ya había usado medio año atrás su antecesor, Guillermo Francos, cuando se especulaba con su salida y que en esa oportunidad no funcionó.

En las últimas dos meses Adorni fue el centro de atención mediática y política. En su entorno reconocen una caída de imagen cercana a los 10 puntos que, según algunas mediciones, afectó al Gobierno en su conjunto; pese a ello, los hermanos Javier y Karina Milei mantienen la decisión de que permanezca en el cargo.

“No vamos a entregar a nadie”, dijo el Presidente en una charla privada días atrás. Cree que la rapidez de la Justicia en investigar los movimientos patrimoniales de Adorni forma parte de una operación mayor para debilitar al Gobierno y sostiene que renunciar a él sería ceder ante la operatoria mediática.

En el caso anterior, Francos afirmaba tener sobrevida sin saber que ya se había decidido su reemplazo y que Adorni ya ejercía tareas propias de ministro coordinador. Hoy no hay señales de que los hermanos Milei validen un cambio; solo se percibe una presión débil y silenciosa de algunos miembros del Gabinete, que evitan expresar sus opiniones públicamente.

Karina Milei, junto a su hermano, es una de las personas con potestad para decidir hasta qué punto sostener a Adorni. Fuentes cercanas consultadas por Infobae coinciden: “La lógica de Karina es que a su gente la va a bancar cuando hay momentos de crisis”.

La mayoría en el Gobierno considera que la permanencia de Adorni perjudica la impronta política del oficialismo en un año de reformas. Aunque varios ministros quisieran pedir su salida, muchos no cuentan con el poder o la confianza para enfrentarse a los Milei; quienes sí tienen capacidad de hacerlo prefieren permanecer en silencio por temor a represalias, y solo actuarían si el Presidente les solicitara un consejo.

Pocas figuras se animaron a sugerir un cambio sin éxito. Entre ellas, la jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, quien habló con Milei el lunes pero no obtuvo una respuesta favorable.

La relación entre Adorni y Bullrich está tensa desde hace tiempo, en especial cuando ambos aspiraban a la candidatura para la Jefatura de Gobierno porteño; su entorno acusó entonces operaciones vinculadas al karinismo. Aunque hay fotos donde aparecen sonrientes, el conflicto persiste. Bullrich reclama en privado explicaciones sobre los fondos.

En ambas cámaras del Congreso coinciden en que el caso de Adorni consumió dos meses valiosos para impulsar reformas clave: la situación complicó el calendario legislativo y, según legisladores, dificultará alcanzar quórum para proyectos importantes en las próximas semanas.

Una fuente legislativa estima que la discusión pública sobre Adorni se extenderá dos o tres semanas más y que con el inicio del Mundial la atención podría amainar y dar espacio a ordenar la gestión.

Sin embargo, desde hace semanas se especula con que la causa deje de alimentar la agenda mediática; cada vez que parece agotarse la cobertura surge una nueva primicia que reactiva el tema.

La declaración del contratista fue un golpe moral en todo el Gobierno: incluso quienes eran críticos con Adorni pensaban que, tras la sesión en Diputados, él podría levantar su perfil y con ello reducir la presión mediática y política sobre el resto del oficialismo.

Hay más dirigentes que se atreven a hablar pese al proceso judicial, pero las figuras de mayor peso prefieren resguardarse. Una dirigente del oficialismo contó frustrada que debió cancelar una serie de entrevistas porque los consultores la interrogarían sobre “el nuevo pago y la cascada”.

Eso no implica que Adorni vaya a dejar de hablar: tiene programada para mañana una entrevista extensa con el periodista Alejandro Fantino en su canal de streaming.

Con el respaldo de los Milei y la decisión de Adorni de permanecer, en el Gobierno contemplan la posibilidad de una etapa en la que pierda protagonismo político pero conserve sus responsabilidades como gestor. Según una fuente que habló con él, orientarse a la gestión y bajar su perfil podría resultarle más cómodo.

Tras una nueva declaración judicial conocida el lunes, desde el entorno de Adorni señalaron al fiscal Gerardo Pollicita. Señalan además que con frecuencia el Gobierno se entera de detalles de declaraciones por los medios. Algunas expresiones de la cercanía de Adorni llegaron al círculo del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; desde allí aseguran no detectar mala fe, aunque lo consideraron un llamado de atención.

Un referente del karinismo que busca mantenerse neutral interpreta que la rapidez de la causa genera tensión y puede provocar la difusión de mensajes que se malinterpreten internamente: “El adornismo operó a medio Gobierno en su momento, no sorprendería a nadie”.

Desde el entorno de Mahiques destacan que, sin determinadas gestiones del ministro, la causa podría haber avanzado con mayor velocidad. Un dirigente del Gobierno advirtió contra “manotazos de ahogado” en la cobertura periodística de los últimos días.

En el Gobierno descartaron versiones sobre quienes podrían reemplazar al jefe de Gabinete: tres fuentes del oficialismo niegan que Martín Menem sea una alternativa concreta y describen esa opción como “desvestir un santo para vestir otro”.

Esta mañana, el presidente de la Cámara de Diputados negó esa posibilidad en El Cronista Stream: “No hay ninguna posibilidad. Banco a Manuel Adorni, antes y ahora también. Sigo hasta que el Presidente lo decida, porque estoy propuesto por el Presidente y votado por mis colegas”.

Asumir la presidencia de la Cámara baja exige una curva de aprendizaje que resulta difícil de compatibilizar con los pocos meses legislativos que quedan en el año; al actual titular le llevó tiempo aprender las dinámicas del Congreso y lo mismo ocurriría con cualquier reemplazo en medio de la urgencia por aprobar reformas antes del año electoral.

Tampoco dan margen a que el diputado Luis Petri forme parte de un recambio: hay un veto en sectores del karinismo. Petri es visto como posible candidato a gobernador de Mendoza el próximo año y, aunque cuenta con el apoyo de Milei, no tiene vínculos sólidos con el resto del Ejecutivo; en su entorno dicen que su prioridad es preparar la campaña territorial.

El ministro Luis Caputo es quien más presiona para que el ruido político deje de opacar las noticias económicas positivas. En una reunión de mesa política pidió mayor acuerdo con las provincias en cuestiones económicas y políticas, un planteo que, según pudo saber Infobae, no fue bien recibido por los armadores de La Libertad Avanza, que lo interpretaron como una intromisión en su trabajo.

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