El proyecto de reforma del Código de Ordenamiento Urbano (COU), presentado por el Ejecutivo municipal a cargo del intendente Ramón Lanús, fue aprobado por el Concejo Deliberante con los votos de los concejales del oficialismo y de sus aliados.
En total, 14 concejales votaron a favor y 10 en contra.
A favor votaron los concejales oficialistas Jorge Álvarez, Guido Alvarado, Ángeles Durand Aparicio y Ricardo Antoniassi; los de Con Vocación por San Isidro Juan Bautista Ocampo, Bernabé Durini y Lucía Rojo; los referentes del espacio libertario Federico Colombo, Adriana Fosatti, Daniela López, Viveka Nyborg y Alberto Montes; y las concejalas del Partido Demócrata
María Inés Feldtmann y Débora Ruiz Zeballos.
Se opusieron los concejales peronistas Marcos Díaz, Federico Meca, Manuela Schuppisser, Virginia Franco, Estefanía Rivadulla y Diego Montivero (quienes presentaron un proyecto propio), y los representantes del Possismo Walter Pérez, Fernanda Giordani, Alberto Trípoli y Bárbara Broese.
El cambio más cuestionado de la reforma son las nuevas normas urbanísticas para Boulogne y Villa Adelina, que amplían la oferta habitacional mediante la incorporación de unidades más compactas.
Desde el oficialismo sostienen que la normativa promoverá el desarrollo de esos barrios; sus opositores afirman que afectará la identidad barrial y generará una mayor densidad y problemas en la infraestructura.
El nuevo COU también prohíbe construcciones residenciales en determinadas franjas de la costa para consolidar el carácter público del frente ribereño, incluida la zona de barrancas.
Asimismo, establece protección para inmuebles con potencial valor patrimonial, abarcando construcciones anteriores a 1946 o correspondientes a ese año.

