La aprobación de 24 empresas y una inversión acumulada superior a $58.5 millones mantienen un crecimiento sostenido de las zonas francas en Panamá.
Además, en la última sesión de la Comisión Nacional de Zonas Francas se autorizaron nueve nuevas licencias.
Las empresas aprobadas comprometieron inversiones por $17,536,778.09, con participación de capital nacional e internacional procedente de Estados Unidos, México, Costa Rica, Brasil, China, Alemania y Panamá, lo que reafirma, según el Ministerio de Comercio e Industrias, el papel del país como plataforma para operaciones globales.
En 2025 se aprobó una inversión por $202,807,962.25, que generará 1,401 empleos directos.
Para este año se proyecta un crecimiento de la actividad del 15%.
Hasta marzo, el segmento contaba con 17 empresas activas y seis en desarrollo, las cuales reciben exoneraciones de impuestos y derechos de importación sobre los materiales, bienes y servicios necesarios para su operación, según las estadísticas del Ministerio de Comercio e Industrias.
En materia de empleo, las empresas establecidas bajo este régimen prevén la creación inicial de 128 plazas directas y 83 indirectas, con proyecciones de crecimiento adicional durante su fase operativa.
Las actividades autorizadas incluyen servicios logísticos, manufactura, procesamiento de productos terminados o semielaborados, alta tecnología y servicios vinculados al desarrollo inmobiliario dentro del régimen.
Estas actividades contribuyen a ampliar la base productiva y a fortalecer capacidades en áreas estratégicas del país.
Las operaciones se desarrollarán en las zonas francas Panapark Free Zone, Zona Franca del Istmo, Zona Franca Albrook, Zona Franca Herinzone, Zona Franca Panexport y Zona Franca Ifza Panamá.
La viceministra de Comercio Exterior, Astrid Ábrego, destacó que el régimen muestra un desempeño positivo: en 2026 se han superado inversiones por más de $50 millones y se están generando miles de empleos directos e indirectos, dinamizando estos polos de desarrollo y promoviendo encadenamientos productivos.
Regidas por la Ley 32 de abril de 2011 y reglamentadas por el Decreto Ejecutivo 62 de 2017, estas áreas comerciales son zonas de libre empresa delimitadas en las que se desarrollan infraestructuras, instalaciones, edificios, sistemas y servicios de soporte, además de la organización operativa y la gestión administrativa necesarias.
El objetivo inmediato de las zonas francas es ofrecer condiciones de eficiencia operativa y ventajas comparativas que permitan a las empresas alcanzar elevados niveles de competitividad en los mercados internacionales.
Las empresas que se acojan a este régimen pueden ser privadas, estatales o mixtas; al obtener la licencia de zona franca, el promotor debe invertir al menos $250,000 en el desarrollo del área y comenzar la inversión en un plazo no mayor a un año.
Respecto a la fuerza laboral, la ley establece que la plantilla debe estar compuesta por ciudadanos panameños, salvo los expertos, técnicos y personal de confianza necesarios para el desarrollo de la actividad correspondiente.
En la operativa de las zonas francas se tramitan asuntos como el certificado de reexportación, el reporte estadístico anual, la declaración de mercancía comercial y la reactivación de controles aduaneros, conforme a los procedimientos establecidos.
La coordinación con el sector privado para mejorar la gestión operativa de las empresas instaladas en zonas francas es una garantía clave para su desarrollo.

