8 de mayo de 2026
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Gerli exige autonomía para no quedar en la periferia

A pocos días de una movilización prevista en la Legislatura bonaerense, Fabián López Greco, referente de @gerlinuevomunicipio, explica por qué la demanda de separar administrativamente a Gerli de Lanús y Avellaneda continúa vigente tras décadas de reclamos.

Por Sebastián «Tecla» Farias

La sensación de vivir en una «ciudad partida» no es nueva entre los habitantes de Gerli, pero en 2026 el pedido de autonomía volvió a ganar impulso. Lo que nació como una demanda histórica desde la escisión de 1944 se sostiene ahora en las redes sociales y en una nueva generación de dirigentes que buscan superar la fragmentación administrativa que divide a la localidad entre Lanús y Avellaneda.

«El sistema de municipios partidos en la provincia de Buenos Aires es inadmisible», sostiene Fabián López Greco, de la agrupación Autonomía Gerli. Como ejemplo del entramado administrativo problemático menciona el Puente Gerli: «allí convergen hasta cuatro jurisdicciones policiales. Según el lugar exacto donde ocurra un hecho puede intervenir la Comisaría 6ta o la 2da de Avellaneda, o la 1ra o la 2da de Lanús. Hace falta una ley marco que facilite la creación de nuevos municipios».

Un modelo de gestión austera

Frente a las dudas sobre la viabilidad económica de un posible «Municipio de Gerli», desde la agrupación afirman que la sustentabilidad podría lograrse con los recursos que actualmente aportan los vecinos a ambos municipios.

El modelo que proponen no es el de estructuras voluminosas, sino el de administraciones más compactas y profesionales. «Tomamos como referencia a Lezama: secretarías con personal idóneo y sin proliferación de cargos políticos. Un municipio nuevo implicaría menor gasto, mayor transparencia y menos trámites innecesarios», explica el dirigente.

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La marcha del martes 12

El reclamo no es aislado: Gerli integra una red de más de 60 movimientos autonomistas en la provincia que sostienen que la actual división territorial contribuye a la «ingobernabilidad» de Buenos Aires.

La protesta se trasladará a La Plata el martes 12 de mayo. En Gerli la convocatoria partirá a las 9:30 desde la Plaza Ricardo Rojas y está prevista una concentración frente a la Legislatura provincial a las 11:00.

«Vamos a entregar una carta al Gobernador y al secretario de Asuntos Municipales. Hay proyectos con despacho parlamentario que llevan 20 años cajoneados. Esto es transversal: no se discute si el intendente actual es bueno o malo, sino que los vecinos reclaman ser representados por su propio Estado», concluyó López Greco.

De Duhalde a Kicillof: una provincia que se redibuja

La historia de la provincia de Buenos Aires muestra constantes ajustes en su mapa político-administrativo. El caso de Gerli se inserta en una tradición de comunidades que buscan acercar la gestión local a sus habitantes.

El antecedente de los «Pagos»

Desde el siglo XIX el territorio bonaerense pasó por varias transformaciones. Un ejemplo emblemático en la región fue la creación del partido de Lomas de Zamora en 1861, que se separó de Quilmes con el argumento de que la gestión local era necesaria para atender el crecimiento y el desarrollo de la zona.

La gran reforma de 1994: el plan «Génesis»

El antecedente más relevante para los movimientos autonomistas contemporáneos se remonta a la década de 1990. En 1994, durante la gobernación de Eduardo Duhalde, la Ley 11.480 reconfiguró el Conurbano ante la percepción de «ingobernabilidad» de distritos muy poblados. En ese proceso surgieron nuevos partidos, entre ellos:

Hurlingham e Ituzaingó: separados de Morón.

Ezeiza: escindido de Esteban Echeverría.

San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas: resultado de la disolución de General Sarmiento.

Presidente Perón: creado sobre territorios de San Vicente y parte de Florencio Varela.

Lezama (2009): el último hito

Después de quince años sin nuevos distritos, Lezama consiguió en 2009 su autonomía respecto de Chascomús. Ese caso fue clave para los movimientos vecinales, ya que mostró que la presión social y parlamentaria puede superar la resistencia de los municipios «madre» y abrió un precedente legal y político que inspira a proyectos como el de Gerli.

La «herida abierta» de 1944

A diferencia de otros procesos motivados por crecimiento demográfico, la división de Gerli tiene un origen administrativo. En 1944 la creación del partido «4 de Junio» (hoy Lanús) estableció una línea que partió la localidad en dos. Desde entonces, Gerli convive con una doble pertenencia: una parte tributa y recibe servicios de Avellaneda y la otra depende de Lanús, lo que afecta la coherencia de sus códigos urbanos, la seguridad y la planificación sanitaria.

Actualmente la «Asociación para el Reconocimiento de Nuevos Municipios» agrupa a más de 60 movimientos (como Quequén en Necochea o Lima en Zárate) que exigen una Ley Marco de Autonomía. Buscan que la creación de municipios deje de ser una decisión política discrecional y se convierta en un proceso técnico fundado en la identidad local y en la sustentabilidad económica.

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