Donald Trump lanzó este domingo un nuevo mensaje dirigido al régimen iraní, subrayando la urgencia de alcanzar un acuerdo nuclear y advirtiendo que el tiempo corre en contra de la República Islámica, por lo que es necesario actuar con prontitud para evitar consecuencias graves.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, el expresidente afirmó que “para Irán el tiempo corre” y que deben apresurarse para evitar resultados perjudiciales.
Agregó que el tiempo es un factor determinante en la situación.
Tras su viaje a China, Trump concedió una entrevista a Fox News en la que volvió a responsabilizar a Irán por la falta de avances: comentó que en negociaciones previas Teherán aceptó condiciones pero luego se retiró, impidiendo la concreción de acuerdos.
Según el expresidente, este patrón se ha repetido al menos en cinco ocasiones, lo que ha generado frustración en su administración y dificultado progresos hacia un entendimiento.
El sábado difundió además una imagen generada por inteligencia artificial que lo muestra en un mar agitado junto a barcos iraníes, acompañada por la frase “ha sido la calma antes de la tormenta”. La prensa internacional interpretó el gesto como una posible señal de que Washington valora retomar acciones ofensivas si Teherán no cambia su postura.
Este domingo Trump tenía prevista una conversación con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para analizar tanto las conclusiones de su visita a China como la evolución del conflicto con Irán.
En paralelo, Irán entregó al ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, un nuevo paquete de propuestas destinado a reactivar las negociaciones estancadas con Estados Unidos, en el marco de los esfuerzos de mediación de Islamabad para evitar el colapso del frágil alto el fuego vigente desde el 8 de abril.
Según el medio iraní Iran Nuances, el documento combina el plan de 14 puntos presentado por Teherán la semana pasada con las condiciones planteadas recientemente por Washington. Naqvi se reunió en Teherán con el presidente Masud Pezeshkian y con el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, quien actuó como jefe negociador iraní en las conversaciones directas celebradas el 11 y 12 de abril en Islamabad.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que Estados Unidos planteó a Irán, a través de Pakistán, cinco condiciones principales: la entrega de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, la limitación de la actividad a una única instalación nuclear, la no aceptación de pagos por reparaciones de guerra y la negativa a desbloquear siquiera el 25% de los activos iraníes congelados en el extranjero. Además, Washington condicionó el cese de las hostilidades en todos los frentes al avance de las negociaciones nucleares.
La inquietud internacional se intensificó por la postura reservada del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien esta semana evitó detallar próximos pasos militares ante la Cámara de Representantes y el Senado. Hegseth afirmó: “Tenemos un plan para intensificar las medidas si fuera necesario. Tenemos un plan para revertir la situación si fuera necesario. Tenemos un plan para reasignar recursos”, sin confirmar si la administración actuará de forma inminente en territorio iraní.
Estas declaraciones se producen en un momento en que el alto el fuego vigente muestra signos de debilidad y aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la región.

