La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó sobre la expansión mundial de las bolsitas de nicotina, productos cuya comercialización y consumo crecen de forma sostenida, especialmente entre adolescentes. El organismo advierte la falta de regulación en alrededor de 160 países, los riesgos de adicción que implican estos productos y las estrategias de marketing dirigidas a captar a las nuevas generaciones.
El pronunciamiento de la OMS se publica antes del Día Mundial Sin Tabaco, que se conmemora el 31 de mayo y cuyo tema este año es la adicción a la nicotina y las prácticas de la industria para ampliar el consumo. El informe destaca la proliferación de estos productos en mercados con regulaciones débiles o inexistentes, lo que, según la organización, incrementa los riesgos para la salud pública y, en particular, para la población joven.
El avance de las bolsitas de nicotina y la respuesta internacional
La OMS describe las bolsitas de nicotina como pequeños sobres que se colocan entre la encía y el labio, liberando nicotina por absorción bucal. Según el comunicado oficial, estos productos contienen nicotina, saborizantes, edulcorantes y otros aditivos, y alcanzaron ventas superiores a 23.000 millones de unidades en 2024, más de un 50% por encima del año anterior. La OMS estima que el mercado global de estas bolsitas llegó a 7.000 millones de dólares en 2025.
La organización recuerda que la nicotina es altamente adictiva y perjudica el desarrollo cerebral en niños, adolescentes y adultos jóvenes. La exposición en la adolescencia puede afectar la atención y el aprendizaje, aumentar la probabilidad de dependencia a largo plazo y favorecer el uso posterior de otros productos de tabaco. Además, eleva el riesgo cardiovascular.
El informe indica que alrededor de 160 países no cuentan con regulaciones específicas para las bolsitas de nicotina; solo 16 prohíben su venta y 32 las regulan de algún modo. Entre estos últimos se encuentra Argentina, por la Resolución 549/2026 publicada el 30 de abril en el Boletín Oficial, que introduce restricciones como la limitación de sabores, la restricción de la venta a menores y la prohibición de la publicidad. Para la OMS, las lagunas regulatorias exponen a los jóvenes a tácticas de marketing agresivas de la industria.
Estrategias de marketing y la normalización del consumo
El reporte denuncia que los fabricantes usan envases discretos que facilitan el consumo sin ser detectado, así como presentaciones coloridas o atractivas para llamar la atención de adolescentes y niños. Señala también la promoción en redes sociales y mensajes que insinúan la posibilidad de consumir en espacios libres de humo, lo que contribuye a normalizar el uso de nicotina y a reducir la percepción del riesgo.
Según el comunicado, algunos envases imitan golosinas, lo que aumenta el peligro para niños pequeños. La OMS advierte que estas estrategias buscan presentar las bolsitas de nicotina como productos de bajo riesgo o sin tabaco, pese a su alto contenido de nicotina. La comercialización de presentaciones dirigidas a “principiantes”, “avanzados” y “expertos”, con hasta 150 mg de nicotina por unidad, refuerza la preocupación del organismo.
Regulación nacional y evidencia científica sobre los riesgos para la salud
El Gobierno argentino aprobó a fines de abril de 2026 un nuevo marco regulatorio para productos de nicotina, incluidos los vapeadores, el tabaco calentado y las bolsitas, mediante la Resolución 549/2026 publicada en el Boletín Oficial. Fuentes oficiales citadas por Infobae indican que la normativa busca combatir el contrabando y controlar la composición de los productos, imponiendo trazabilidad y el registro obligatorio de fabricantes y comerciantes.
El esquema previo, respaldado por la ANMAT y el Ministerio de Salud, prohibía la importación y comercialización de vapeadores y dispositivos de tabaco calentado, mientras que las bolsitas de nicotina no estaban reguladas de forma específica, aunque su venta estaba bajo alerta sanitaria. A pesar de esas restricciones, el circuito informal abastecía el mercado sin controles sobre componentes ni estándares de calidad.
La nueva regulación exige la declaración de ingredientes, el cumplimiento de estándares de fabricación y la eliminación de saborizantes en los vapeadores, medidas orientadas a reducir el acceso y el consumo entre adolescentes.
Las autoridades sanitarias nacionales y provinciales insisten en la necesidad de proteger a los jóvenes, que muestran tasas crecientes de inicio en el consumo de productos con nicotina. El cardiólogo Guido Bergman, del ICBA, dijo a Infobae que cualquier forma de liberación de nicotina, incluso sin combustión, puede provocar “daño vascular de manera precoz y eventos cardiovasculares graves”.
Por su parte, el especialista Guillermo Espinosa, coordinador del programa de control de tabaco del Hospital Italiano de Buenos Aires, expresó su preocupación por el aumento del consumo entre escolares, impulsado por la accesibilidad y la variedad de sabores.
Un estudio publicado en el European Heart Journal concluye que la nicotina actúa como toxina cardiovascular directa, independientemente de si se consume por combustión, lo que indica que no existen formas de consumo inocuas.
El médico Thomas Münzel, del Centro Médico Universitario de Mainz, advirtió que productos como los vapeadores saborizados y las bolsitas de nicotina pueden desencadenar infartos o accidentes cerebrovasculares. Un artículo publicado en The New England Journal of Medicine vinculó estos productos con cáncer oral y mayor mortalidad.
La OMS y organizaciones de la sociedad civil reiteran que ningún producto con nicotina puede considerarse seguro y solicitan la aplicación urgente de herramientas legales para frenar su expansión entre adolescentes. La UATA recordó que la nicotina afecta el desarrollo cerebral hasta los 25 años, asociándose con problemas de atención, memoria y control de impulsos, además de aumentar el riesgo de ansiedad, depresión y la transición a otros productos.

