18 de mayo de 2026
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Sensay Island: isla filipina que sustituyó políticos por IA

La inteligencia artificial (IA), Dan Thomson, Sensay Island, un consejo creado por IA y 12.000 residentes digitales participan en un experimento que cuestiona los límites de la gobernanza digital. En una isla tropical de la provincia de Palawan, Filipinas, se ha establecido Sensay Island, una micronación gestionada con ayuda de sistemas de IA promovida por el empresario tecnológico Dan Thomson. El proyecto funciona como un laboratorio para un modelo de gobierno que busca evitar la politización y los intereses personales, según informó CNN Travel.

El funcionamiento se basa en un consejo de IA construido con modelos que emulan estrategias y valores de figuras históricas como Winston Churchill, Eleanor Roosevelt, Nelson Mandela y Gandhi. Los residentes digitales pueden presentar propuestas que las IA deliberan y someten a votación electrónica; las decisiones aprobadas son ejecutadas por un reducido equipo humano en la isla.

Desde su establecimiento en 2025, el consejo algorítmico —entrenado con documentos y registros de líderes históricos como Churchill, Mandela, Sun Tzu y Leonardo da Vinci— debate las propuestas, realiza votaciones y define acciones a seguir. Thomson explicó a CNN Travel que cada IA argumenta, ajusta posiciones y participa en la votación, y luego los humanos implementan las resoluciones adoptadas.

Aunque la iniciativa ha atraído atención internacional, no cuenta con reconocimiento legal ni respaldo formal de las autoridades filipinas.

Cómo funciona la gobernanza algorítmica en Sensay Island

Thomson plantea que, en una etapa posterior, la IA administre recursos propios, opere con criptomonedas, contrate servicios de forma autónoma e incluso gestione tarjetas bancarias para efectuar pagos directamente. Estas capacidades están aún en fase experimental.

El objetivo declarado es minimizar el cabildeo y promover la objetividad basada en principios históricos documentados, de modo que las decisiones no respondan a intereses personales sino a precedentes y valores aceptados. Uno de los modelos, el inspirado en Churchill, señaló a CNN Travel que la IA carece de “chispa humana, experiencia vivida y la imaginación moral que solo el ser humano posee”, aunque reconoció que la colaboración entre IA y personas puede producir resultados beneficiosos.

Quiénes están detrás de la micronación Sensay y cuáles son sus aspiraciones

Dan Thomson, promotor del proyecto, declaró a CNN Travel: “Esto no es una broma. Imagino que, con el tiempo, sistemas similares serán adoptados incluso por gobiernos reconocidos”. Thomson también desarrolla un chatbot propio, Dan Bot, pensado como asistente digital para gestionar tareas cotidianas.

En el equipo fundador figura Piotr Pietruszewski-Gil, gerente de proyecto, quien describe a los interesados como personas curiosas, tecnológicas y desencantadas con la política tradicional, cansadas de la corrupción y las promesas incumplidas.

Por ahora, Sensay Island tiene un único habitante permanente —el encargado Mike— y 12.000 personas inscritas como residentes digitales. Thomson indica que la isla podría llegar a albergar hasta 30 villas y acoger una población flotante de visitantes dispuestos a probar la gestión algorítmica.

La iniciativa se dirige a quienes han perdido confianza en el sistema político y desea evaluar qué sucede cuando se eliminan los intereses personales y se deja la toma de decisiones a criterios históricos y objetivos, según Thomson.

Dudas, críticas y controversias sobre la gobernanza por inteligencia artificial

Existen dudas legales y éticas sobre la viabilidad de Sensay. La micronación carece de reconocimiento internacional, no tiene autorización formal de las autoridades filipinas y, según la verificación de CNN Travel, no hay documentación pública sobre la compra legal de la isla.

La experta Alondra Nelson, de la Universidad de Oxford, advirtió sobre una contradicción: que una única empresa o fundador actúe como autoridad central mientras promueve un sistema supuestamente democrático. Nelson consideró que los principios fundacionales de Sensay Island pueden resultar antidemocráticos y que otros mecanismos podrían ser solo simulacros, declaró a CNN Travel.

Nelson también señaló riesgos al delegar gobernanza a algoritmos, recordando casos en los que la IA empeoró problemas en áreas como moderación de contenidos o tuvo efectos negativos sobre jóvenes. “La IA, en muchos casos, no solo empeora las cosas; a veces las mantiene igual de mal”, advirtió.

Thomson sostiene que los residentes digitales tendrán derecho a proponer cambios o reemplazos en el consejo de IA mediante votaciones abiertas y que no impondrán restricciones, incluso si la comunidad opta por incluir figuras controversiales: “Ese es el experimento social; así terminará si eso eligen los participantes”, afirmó.

Según Pietruszewski-Gil, el desafío consiste en dotar a la IA de la mayor autonomía posible, aunque reconoce que en asuntos complejos como conflictos fronterizos habrá que fijar límites debido a la sensibilidad histórica de esos temas.

Thomson defiende que la IA no supone riesgos mayores que el juicio humano y opina que el impacto de estas tecnologías dependerá tanto de sus desarrolladores como del uso que hagan los ciudadanos.

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