El jugador danés Christian Eriksen transmitió tranquilidad en sus redes sociales tras sufrir una nueva descompensación, esta vez durante el amistoso entre Dinamarca y Ucrania.
El mediocampista de 34 años aseguró: “Estoy bien y estoy en casa con mi familia. Mi recuperación ya ha comenzado”.
Se mostró agradecido por “el apoyo y asistencia de todos los jugadores”, que formaron una ronda alrededor de Eriksen para resguardarlo de las cámaras y de la vista de los asistentes al estadio, en señal de respeto.
También expresó su agradecimiento al equipo médico presente en el campo y a los doctores que lo han atendido a él y a su corazón a lo largo de los años.
No obstante, aclaró que “esta situación es diferente a la que sucedió en 2021”.
Al final del mensaje afirmó que su enfoque está en recuperarse, pasar tiempo con su familia, tomarse vacaciones y jugar al fútbol con sus hijos.
El primer episodio similar se produjo en la Eurocopa 2021, cuando Eriksen se desplomó en el partido entre Dinamarca y Finlandia en el minuto 42, mientras se preparaba para recibir un saque de banda.
Compañeros y rivales acudieron inmediatamente a socorrerlo; el capitán de la selección, Simon Kjaer, fue fundamental para colocarlo y evitar que se ahogara.
Los médicos le practicaron reanimación cardiopulmonar (RCP) y una descarga con desfibrilador, lo que le salvó la vida antes de su traslado al hospital.
Para poder continuar con su carrera profesional, a Eriksen se le implantó un desfibrilador cardioversor automático (DAI), conocido en inglés como Implantable Cardioverter-Defibrillator (ICD), un dispositivo diseñado para monitorizar el ritmo cardíaco y administrar una descarga eléctrica interna en caso de detectar una arritmia grave.


