Por ERIC NÚÑEZ
Desde lo estrictamente deportivo, el Mundial 2026 reúne suficientes ingredientes para mantener la atención durante seis semanas de competencia en Estados Unidos, México y Canadá.
Lionel Messi llega posiblemente a su última gran actuación en esta clase de escenarios, con una Argentina que aspira a ser la primera selección en revalidar el título desde 1962.
Cristiano Ronaldo también aparece como protagonista, decidido a conquistar el único gran trofeo que le falta en una carrera repleta de récords con Portugal.
Brasil, con cinco títulos en su palmarés, no gana desde 2002 y buscará romper esa sequía bajo la dirección del italiano Carlo Ancelotti, quien aspira a convertirse en el primer entrenador extranjero en ganar un Mundial con una selección.
¿Podrá un equipo europeo consagrarse por primera vez en Norteamérica? Selecciones como España, Francia, Inglaterra, Portugal, Países Bajos y Alemania llegan con expectativas tras las experiencias previas de 1970, 1986 y 1994.
“Es un Mundial histórico porque es en el que hay más selecciones con posibilidades reales de ganarlo”, dijo Luis de la Fuente, seleccionador de España.
Es la Copa del Mundo más amplia hasta la fecha: 48 equipos, 104 partidos y tres países anfitriones. Comienza el jueves en Ciudad de México —con el partido inaugural México-Sudáfrica en el Estadio Azteca— y concluirá el 19 de julio con la final en un estadio de la NFL en Nueva Jersey.
Con una expectativa de atraer alrededor de 7 millones de asistentes a los estadios y cerca de 6.000 millones de espectadores en pantallas y plataformas, el torneo se perfila como una fuente importante de ingresos para la FIFA.
“Será el Mundial más inclusivo, el mejor de la historia”, afirmó Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien supervisará por completo un torneo ideado desde que asumió en 2016.
El lema de Infantino incluye la frase sobre la FIFA como “proveedor oficial de felicidad para la humanidad” desde hace más de un siglo.
No obstante, el proyecto ha estado marcado por controversias y una considerable incertidumbre por asuntos ajenos al fútbol.
En Estados Unidos, sede de 78 partidos, se han producido situaciones inusuales: redadas y políticas migratorias que han afectado a personas vinculadas a selecciones clasificadas, además de tensiones derivadas de conflictos internacionales.
FÚTBOL POLÍTICO
Las restricciones migratorias han impactado al torneo: el árbitro somalí Omar Artan fue detenido en Miami y no ingresó a Estados Unidos; Artan habría sido el primer juez somalí en dirigir en un Mundial y en 2025 fue distinguido como el mejor árbitro masculino de África.
Menos de un mes antes de su debut, Irán trasladó su base de entrenamiento a Tijuana, México, en lugar de Tucson, Arizona, debido a la situación de seguridad por la guerra en la que está involucrado el país.
Además, el delantero iraquí Aymen Hussein estuvo retenido varias horas a su llegada a Chicago y se negó la entrada a un fotógrafo que acompañaba al equipo.
“La disrupción es tal que uno tiene que preguntarse quién está dirigiendo el Mundial. ¿Es la FIFA o es el gobierno de Estados Unidos con sus políticas migratorias cargadas de racismo?”, dijo Piara Powar, directora de Fare Network, organización que investiga casos de discriminación en el fútbol.
Powar añadió que, antes de comenzar los partidos, ya existe la sensación de que este Mundial no refleja la celebración global que se espera de un evento de tal magnitud.
El presidente Donald Trump ha mostrado interés por el torneo y ha recibido a Infantino en la Casa Blanca en varias ocasiones; la FIFA también lo reconocó con un premio recientemente, en un gesto que fue comentado en el entorno mediático.
TRAICIÓN MONUMENTAL
La política de precios de la FIFA ha sido duramente criticada. Cuando las entradas se pusieron a la venta de forma general, oscilaron entre 140 y 8.680 dólares; desde entonces algunos precios han bajado y otros se mantienen muy elevados, con cifras altas para la final.
Organizaciones de aficionados han calificado esas tarifas como una “traición monumental”. En el mercado secundario, los precios son aún más elevados; en abril el portal de reventa llegó a listar entradas para la final a precios multimillonarios, y la FIFA aplica una comisión del 30% en su plataforma de reventa.
Los costos asociados al evento también han sorprendido: el estacionamiento puede llegar a costar hasta 175 dólares y se registraron fuertes aumentos en tarifas de tren entre ciudades anfitrionas, por ejemplo en trayectos a Nueva Jersey.
Una encuesta de IPSOS mostró que solo el 26% de los estadounidenses se declaró “al menos algo entusiasmado” con el Mundial y apenas el 7% dijo estar “extremadamente o muy entusiasmado”. Además, en muchas sedes de Estados Unidos las reservas hoteleras han sido inferiores a lo previsto, según la American Hotel & Lodging Association.
FORMATO AMPLIADO Y LEYENDAS
Queda por comprobar si la ampliación del torneo dará el resultado esperado. El formato pasó de 32 a 48 equipos distribuidos en ocho grupos, lo que introduce una ronda adicional de dieciseisavos de final.
Algunos críticos temen que la calidad competitiva se diluya con más participantes; entre los debutantes figuran Curazao, Cabo Verde, Jordania y Uzbekistán. Curazao, una isla del Caribe con una población reducida en comparación con otras naciones participantes, es el ejemplo del equipo más pequeño en términos demográficos y territoriales.
Las selecciones más fuertes suelen afrontar la fase de grupos con menos sobresaltos, mientras que el torneo también dará protagonismo a jugadores veteranos y a figuras históricas del fútbol.
Messi y Cristiano, con múltiples participaciones en sus carreras, marcarán una presencia simbólica que subraya el componente generacional de este Mundial; asimismo hay otros futbolistas con amplia experiencia que siguen siendo relevantes para sus selecciones.
¿QUIÉN GANARÁ?
Hoy por hoy, los equipos con mediocampos completos y de alto nivel aparecen como los mejor posicionados. Argentina cuenta con jugadores como Enzo Fernández y Alexis Mac Allister; Portugal tiene a mediocampistas de gran proyección como Vitinha y João Neves; y España dispone de Rodri y Pedri, apoyando el desarrollo de talentos como Lamine Yamal.
El exjugador y campeón mundial Jorge Valdano considera que las selecciones con centrocampistas capaces de dominar los partidos tendrán ventaja, porque el control del balón permitirá gestionar esfuerzos y ritmos de juego.
En cuanto a Estados Unidos, dirigido por el técnico argentino Mauricio Pochettino, el entrenador ha planteado la ambición del equipo de aspirar a llegar lejos en su Mundial en casa, repitiendo la consigna “¿por qué no nosotros?” y enfatizando la necesidad de creer y soñar en grande.


