Los mercados bursátiles globales cayeron el miércoles por un repunte de la inflación en Estados Unidos, una escalada militar entre Washington y Teherán y una ola de ventas en el sector tecnológico. En Wall Street, los tres principales índices cerraron con pérdidas superiores al 1%; el Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 952,04 puntos (1,87%) hasta 49.920,07 unidades.
El S&P 500 descendió 119,00 puntos (1,61%) hasta 7.267,65 unidades, y el Nasdaq Composite cayó 505,31 puntos (1,97%) hasta 25.169,50 enteros, según datos preliminares recogidos por Reuters.
Las tecnológicas lideraron las pérdidas: el índice de semiconductores SOX registró un descenso notable y valores como Nvidia y Broadcom fueron de los que más lastraron al S&P 500. El índice de volatilidad CBOE VIX subió por segundo día consecutivo.
Angelo Kourkafas, de Edward Jones, atribuyó el movimiento a una toma de ganancias tras un fuerte rally de dos meses y consideró que no refleja un cambio en los fundamentos: es una corrección natural. Tom Hainlin, estratega de U.S. Bank Wealth Management, también señaló que los inversores están recogiendo beneficios mientras empiezan a descontar tipos de interés más altos.
Los precios al consumo en Estados Unidos aumentaron un 4,2% en los doce meses hasta mayo, el mayor incremento desde abril de 2023, impulsado por el encarecimiento de la gasolina y otros energéticos tras el conflicto en Oriente Medio. La cifra supera el 3,8% de abril y llega después de datos sólidos de empleo la semana pasada, reavivando expectativas de subidas de tipos; en todo caso, el dato coincidió con las previsiones de los economistas consultados por Reuters.
El analista Stephen Innes advirtió contra una lectura alarmista: la inflación subyacente, que excluye energía, se mantuvo en el 2,9%, lo que sugiere que la presión de los precios aún no se ha extendido de forma generalizada.
Los mercados también valoraron la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal. El nuevo presidente del organismo, Kevin Warsh, presidirá la próxima reunión del comité de fijación de tasas. Según la herramienta CME FedWatch, los inversores no esperan una subida en ese encuentro, aunque la probabilidad aumenta hasta aproximadamente un tercio para septiembre.
Además de los datos macro, los inversores asimilaron una nueva ronda de hostilidades en el Golfo. El presidente Donald Trump prometió volver a atacar a Irán “con mucha dureza” tras el derribo de un helicóptero estadounidense, en uno de los intercambios de fuego más intensos desde el alto el fuego de abril, lo que ha empeorado las perspectivas de reabrir el Estrecho de Ormuz al tráfico de petroleros.
Las bolsas asiáticas cayeron primero, arrastradas por las valoraciones tecnológicas y la persistencia de la inflación, y los mercados europeos siguieron la misma tendencia. Hainlin advirtió que el conflicto podría prolongarse “hasta mediados o finales del verano boreal”.
Los precios del crudo avanzaron cerca de un 2%. Kathleen Brooks, directora de análisis de XTB, explicó que el mercado del petróleo cotiza con la esperanza de una solución y de una relajación de la oferta. El descenso de los inventarios terrestres en Oriente Medio sugiere que una cantidad significativa de crudo está saliendo del Golfo, aunque las exportaciones continúan muy por debajo de los niveles previos a la guerra.
Datos de la firma de seguimiento marítimo Kpler mostraron que el primer petrolero con destino a Europa logró salir del Golfo a finales del mes pasado, el primer movimiento de ese tipo desde que el Estrecho de Ormuz quedó en gran medida bloqueado.
(Con información de AFP y Reuters)


