El presidente del Consejo Europeo, António Costa, defendió abrir un canal diplomático directo con el Kremlin para escuchar a Moscú y transmitir de forma clara los mensajes de la Unión Europea.
Costa afirmó que, además del apoyo a Ucrania por la vía militar y económica, es necesario impulsar la vía diplomática y establecer cuanto antes un contacto directo con Rusia para recoger su posición, aunque no consideró que haya llegado el momento de entablar negociaciones de paz.
Fuentes comunitarias confirmaron que la oficina de Costa mantuvo contactos diplomáticos breves y de carácter técnico con representantes de Moscú, con el objetivo de facilitar la apertura de canales de comunicación. La iniciativa se conoció en medio de un debate creciente en Europa sobre la conveniencia de reactivar el diálogo con Rusia para intentar poner fin a la guerra en Ucrania.
En ese contexto, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, instó a los países europeos a asumir un papel más activo en el proceso diplomático después del retroceso de los esfuerzos estadounidenses para mediar en el conflicto.
La propuesta de Costa no contó con el apoyo unánime de los Estados miembro. Varios líderes expresaron reservas y pidieron cautela por temor a que un acercamiento prematuro al Kremlin pudiera debilitar la unidad europea y la efectividad de las sanciones. Emmanuel Macron, presidente de Francia, sostuvo que Europa debía estar representada en futuras negociaciones de paz, pero subrayó que solo Rusia puede decidir cuándo está dispuesta a iniciar un diálogo genuino; dijo además que las conversaciones comenzarían entre Rusia y Ucrania y que estadounidenses y europeos participarían en una fase posterior.
El canciller alemán Friedrich Merz consideró que aún no era el momento de decidir quién representaría a Europa en una posible mesa de negociación con Moscú. Recordó que Alemania, Reino Unido y Francia habían asumido la interlocución con Ucrania por petición de Kiev, y dejó abierta la posibilidad de que Costa pudiese desempeñar un papel en el futuro.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mostró su respaldo a la iniciativa de Costa, aclarando que no implicaba el inicio de negociaciones y que constituía una acción diplomática necesaria para garantizar que la Unión Europea tuviera una voz propia en el proceso.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también respaldó la apertura de canales diplomáticos. Señaló que la UE debe prepararse para el momento en que las sanciones y la presión internacional puedan llevar a Rusia a la mesa de negociación y defendió la coordinación estrecha con Zelensky para articular una posición común comunitaria.
Von der Leyen insistió en que Europa debe ser uno de los artífices de una paz “justa y duradera”, con Ucrania en el centro de cualquier proceso diplomático, y en que la UE debe estar preparada y unida para transmitir un mensaje claro al presidente Vladimir Putin.
El debate sobre el contacto con el Kremlin coincidió con el avance de las negociaciones de adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE. Una encuesta de la Comisión Europea indicó que el 65 % de los ucranianos y el 58 % de los moldavos apoyan la incorporación a la Unión, mientras que el respaldo en otros países del vecindario oriental y de los Balcanes Occidentales resulta más desigual.
(Con información de EFE y Europa Press)



