El retorno de cientos de miles de libaneses desplazados hacia el sur del país se ha acelerado tras la reducción de los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah, informó este martes el Ministerio de Asuntos Sociales. Unos 400.000 desplazados han regresado después de cuatro meses de hostilidades que obligaron a cerca de un millón de personas a abandonar sus localidades.
La ministra Hanine El Sayed indicó que los retornos representan aproximadamente el 40% de la población desplazada.
“Se trata de familias que pueden volver a algo, aunque sea lo mínimo indispensable”, señaló. El Ministerio prevé que en los próximos días continúe el aumento de retornos, pero advirtió que persisten obstáculos para un regreso masivo y seguro.
El número de personas alojadas en refugios colectivos ha disminuido de forma significativa: actualmente hay cerca de 13.000 personas en estos centros, frente a las 37.000 registradas en el pico de la crisis. También se redujo la cantidad de refugios, de 692 a 479. No obstante, la ministra aclaró que varios refugios seguirán abiertos para quienes no puedan volver debido al estado de sus viviendas o a la falta de servicios básicos.
“Que otros no hayan regresado indica que atraviesan una situación mucho más complicada”, afirmó El Sayed, quien detalló que el gobierno mantiene programas de asistencia, incluidos apoyos económicos de emergencia y ayudas para alquiler, para atender a los desplazados.
Las autoridades esperan que en el transcurso de la próxima semana puedan cuantificar con precisión cuántas familias no podrán retornar porque sus hogares quedaron totalmente destruidos.
“Dentro de aproximadamente una semana sabremos realmente cuántos no pueden regresar en absoluto porque sus casas han quedado totalmente destruidas”, explicó El Sayed.
Desafíos para las familias que regresan
Volver a casa no implica la recuperación inmediata de la vida cotidiana. Muchas familias encuentran sus viviendas dañadas o destruidas, la ausencia de servicios esenciales como electricidad y agua, y la pérdida de empleos y negocios. El gobierno trabaja en la restauración de servicios básicos y en la ampliación de los programas de apoyo económico y laboral.
“Muchos habitantes del sur están profundamente vinculados a su tierra y desean ejercer su derecho a recuperarla”, declaró El Sayed.
El gobierno estima que serán necesarios miles de millones de dólares para la reconstrucción de viviendas e infraestructuras. En el último enfrentamiento, alrededor de 90.000 unidades habitacionales resultaron parcial o totalmente destruidas, además de los daños acumulados por conflictos previos.
El reciente acuerdo marco entre Israel y Líbano, mediado por Estados Unidos, establece un proceso gradual en el que el ejército libanés asumirá el control de zonas actualmente ocupadas por tropas israelíes, a medida que se avance en el desarme de Hezbollah. El pacto contempla iniciar la reconstrucción en áreas piloto, lo que permitiría un retorno progresivo de la población civil.
El Sayed subrayó que, aunque la disminución de los combates abre una ventana para el retorno, la situación sigue siendo compleja para quienes han perdido sus hogares por completo. “Son familias que no encuentran dónde volver. El tamaño real del problema se conocerá cuando sepamos cuántos no tienen casa a la que regresar”, remarcó.


