Se realizó una nueva audiencia en el juicio por el crimen de Fernando Pérez Algaba, el empresario descuartizado y hallado en una valija en Ingeniero Budge. Durante la sesión se produjo un fuerte cruce entre el hermano de la víctima y uno de los imputados.
El episodio ocurrió mientras declaraba Maximiliano Pilepich, señalado por la fiscalía como uno de los autores del homicidio. Según la hipótesis fiscal, Pérez Algaba habría sido llevado engañado al predio “Renacer” de General Rodríguez y ejecutado por una deuda.
Ante el Tribunal Oral en lo Criminal No9 de Lomas de Zamora, Pilepich negó haber matado a Pérez Algaba.
Fuerte cruce en los Tribunales de Lomas
El imputado fue juzgado en los Tribunales de Lomas de Zamora.
Tribunales de Lomas de Zamora.
Pilepich declaró que no tenía motivos económicos para matar a Fernando y que no existían problemas de dinero entre ellos. Afirmó que entendía el dolor de la familia, pero negó haber participado en el homicidio.
También explicó que Pérez Algaba integraba su emprendimiento y sostuvo que quizá el hermano de la víctima desconozca detalles del negocio. Reiteró que no había razones para quitarle la vida.
Rodolfo Pérez Algaba, hermano de la víctima, permaneció en silencio durante la declaración pero, visiblemente alterado, terminó confrontando al imputado y lo acusó con gritos.
La Policía y el juez Juan Manuel Rial intervinieron para restablecer el orden en la sala. La situación no pasó a mayores y el trámite judicial continuó.
El imputado se mostró como víctima
Maximiliano Pilepich
Maximiliano Pilepich, uno de los tres acusados en la causa por el homicidio de Fernando Pérez Algaba.
Durante la declaración se quebró en llanto la madre de Matías Gil, señalado como coautor del crimen. Pilepich también se emocionó y sostuvo su inocencia, describiéndose como una de las personas afectadas por los hechos. Atribuyó parte del conflicto a problemas de juego de Pérez Algaba y a deudas que, dijo, también habrían comprometido a otras personas implicadas.
Pilepich señaló que, además de la víctima, otras personas vinculadas al caso son también víctimas de las circunstancias y defendió que algunos acusados podrían haber estado en el lugar y momento equivocados.
Según la investigación, Matías Gil era empleado de la constructora de Pilepich y retiró documentos de reconocimiento de deuda firmados por él. El análisis de comunicaciones ubicó a Gil junto a Pérez Algaba, Nahuel Vargas y Pilepich el día del crimen.



