El régimen iraní ofreció “concesiones especiales” a China por el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, como muestra de agradecimiento por el respaldo recibido de Pekín durante la guerra.
El anuncio lo hizo el embajador iraní en China, Abdolreza Rahmani Fazli, quien explicó que la República Islámica establecerá un sistema de “peajes” para los cargueros que crucen este punto clave del comercio mundial, pero que China tendrá condiciones preferentes.
“China gozará de ‘consideraciones especiales a la hora del pago’ por ser un ‘país amigo’, como también las recibirá cualquier otro país que haya declarado su amistad hacia Teherán”, dijo Fazli, según reportes de Bloomberg.
Teherán sostiene que el estrecho de Ormuz permanecerá bajo control iraní mientras duren las negociaciones de paz con Estados Unidos, tras el inicio del conflicto en febrero. Las autoridades indicaron que los nuevos arreglos, incluidos los cobros por el tránsito, se aplicarán con la cooperación de Omán, que comparte la administración de este paso estratégico.
El embajador Fazli subrayó que la gestión del estrecho se ha convertido en una cuestión de “seguridad nacional” para Irán.
Fuentes consultadas por Bloomberg señalaron que al menos ocho barcos que intentaban salir del golfo Pérsico por la costa de Omán dieron la vuelta entre viernes y sábado, lo que evidencia la dificultad para normalizar el tráfico en la zona. La reapertura del estrecho sigue en duda, con incidentes que reflejan un ambiente de tensión e incertidumbre.
Estados Unidos y los países árabes del Golfo mantienen una postura firme: sostienen que ni Irán ni Omán pueden imponer tasas por el uso de esta vía marítima internacional. No obstante, según informes difundidos por Bloomberg, algunas naciones europeas dan por hecho que los cargueros deberán abonar tarifas para transitar.
Cambios militares y tensión política
En este contexto, Irán nombró a Ali Ozmaei nuevo comandante de la Armada de la Guardia Revolucionaria, con la responsabilidad de coordinar la seguridad en el estrecho de Ormuz.
Ozmaei asumió el cargo tras dirigir la Quinta Región Naval de la Guardia y reemplazó a Alireza Tangsiri, quien murió en un ataque aéreo atribuido a fuerzas estadounidenses e israelíes durante la guerra en marzo.
Autoridades de Tel Aviv habían responsabilizado a Tangsiri por el cierre del estrecho ordenado por Teherán durante el conflicto.
En su primer mensaje, Ozmaei advirtió que la “venganza divina” contra Estados Unidos e Israel “no está lejos”, según la agencia DefaPress, vinculada a organismos de defensa iraníes. También afirmó que la fuerza naval y los “guardianes del estratégico estrecho de Ormuz” seguirán la línea trazada por el fallecido líder supremo Ali Khamenei.
Tras semanas de enfrentamientos e incidentes en la región, Irán informó la reapertura parcial del tráfico marítimo en el estrecho después de firmar un memorando de entendimiento con Estados Unidos para poner fin a la guerra. El acuerdo establece que los barcos podrán transitar solo con autorización expresa de Teherán y siguiendo rutas predeterminadas por la República Islámica.
Las negociaciones indirectas entre ambas partes se desarrollan en Qatar, donde buscan consolidar el cese de hostilidades a partir del memorando firmado el 17 de junio. Mientras tanto, en Teherán se celebran multitudinarias ceremonias fúnebres en honor a Ali Khamenei, fallecido el 28 de febrero, primer día del conflicto. Según la televisión estatal, se espera que entre 15 y 20 millones de personas participen en los actos previstos en los próximos días, en lo que las autoridades describen como una demostración de fuerza.

