Ucrania e Irán coincidieron este martes en señalar que no buscan una escalada tras el ataque con drones contra un buque con pabellón iraní en el mar Caspio. En una llamada entre sus ministros de Exteriores, Kiev sostuvo que la operación no tenía como objetivo un barco civil, mientras Teherán reclamó compensación por las pérdidas y advirtió que cualquier ataque contra sus ciudadanos o intereses es inaceptable.
La conversación se realizó después de que Irán denunciara un ataque contra una embarcación de su bandera en el Caspio. Días antes, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, había informado que las fuerzas de su país llevaron a cabo ataques de largo alcance contra barcos que, según Kiev, transportaban material militar vinculado a Irán en el contexto de la guerra con Rusia.
Tras el intercambio, el ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, afirmó que la llamada fue una oportunidad para exponer directamente la postura de Kiev y evitar un mayor deterioro de la situación.
Sybiha enfatizó que la diplomacia implica hablar directamente incluso en circunstancias difíciles y subrayó que el objetivo es prevenir una escalada innecesaria.
El canciller ucraniano explicó que las operaciones militares de Ucrania están destinadas exclusivamente a responder a la invasión rusa y no persiguen dañar embarcaciones civiles ni a personas ajenas al conflicto.
Reiteró que todas las acciones de Ucrania tienen como propósito defender el país de la agresión rusa y no tuvieron la intención de atacar buques civiles o a civiles.
Sybiha rechazó la responsabilidad de Kiev respecto al incidente denunciado por Irán y atribuyó la causa principal a Moscú, responsabilizando a Rusia por las provocaciones y las víctimas asociadas a estos hechos.
Durante la llamada, el jefe de la diplomacia ucraniana también volvió a solicitar a Irán que cese su apoyo militar a Rusia.
Sybiha insistió en la necesidad de abstenerse de medidas que puedan provocar una escalada y en que Irán ponga fin a todo respaldo a la guerra de Rusia contra Ucrania, que calificó de ilegal.
Por su parte, el funcionario iraní Abbas Araghchi confirmó públicamente la conversación y dijo haber recibido garantías de que el ataque denunciado por Irán no fue intencional.
Araghchi informó que el ministro de Exteriores ucraniano le aseguró que el ataque fue involuntario y que Ucrania no busca una escalada.
Al mismo tiempo, el diplomático iraní reiteró que Teherán considera inaceptable cualquier acción que afecte a sus ciudadanos o a sus intereses.
Araghchi añadió que, aunque Irán tampoco desea una escalada, exige reparación por las pérdidas sufridas.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Ucrania, Georgiy Tykhy, confirmó que se trató del primer contacto oficial entre Sybiha y Araghchi desde que el diplomático ucraniano asumió el cargo en septiembre de 2024.
Las relaciones entre ambos países permanecen tensas desde el inicio de la invasión rusa a gran escala. Kiev acusa a Teherán de haber suministrado tecnología para los drones Shahed utilizados por fuerzas rusas en numerosos ataques contra territorio ucraniano desde 2022, una acusación que Irán ha negado en varias ocasiones.
Paralelamente, Ucrania afirma haber desarrollado capacidades para neutralizar ese tipo de drones y señala que compartió parte de esa experiencia con países del Golfo que fueron blanco de ataques iraníes tras las operaciones militares de Israel y Estados Unidos contra objetivos en Irán a finales de febrero.


