15 de enero de 2026
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Significado de un puerto USB blanco y por qué evitarlo

Un detalle que a menudo pasa desapercibido es el color de los puertos USB. Ese color indica el estándar y condiciones de uso del conector; en particular, el puerto blanco suele ser una opción a evitar por motivos técnicos.

Fue uno de los primeros diseños en usarse y, por eso, su rendimiento no se ajusta a las necesidades actuales. Conocer su origen ayuda a entender sus limitaciones.

Cuál es el origen del puerto USB blanco

El puerto blanco corresponde a los estándares USB 1.0 y USB 1.1, introducidos a finales de los años 90. En su momento proporcionaron una forma estándar de conectar periféricos al ordenador.

Estos puertos alcanzan como máximo 12 Mbps (megabits por segundo), una velocidad muy baja para los requerimientos actuales. Se diseñaron para dispositivos de baja demanda de datos, como teclados, ratones o impresoras sencillas.

Por qué se recomienda evitar el puerto USB blanco

Su principal problema hoy es la obsolescencia. Transferir archivos grandes, vídeo en alta calidad o grandes colecciones de fotos por un puerto blanco puede resultar extremadamente lento.

Al ser tecnología de hace más de dos décadas, no puede satisfacer las necesidades modernas de transferencia de datos.

Además, estos puertos ofrecen poca potencia de carga. Teléfonos y tablets actuales requieren más energía para cargarse de forma eficiente; conectar estos dispositivos a un puerto blanco suele ser lento, a veces insuficiente o incluso causar problemas de compatibilidad.

La recomendación de evitar el puerto blanco no es estética, sino práctica: su rendimiento y compatibilidad son inferiores. Con un pendrive o un disco externo, las velocidades serán mucho menores que con estándares más recientes, lo que afecta la productividad en entornos de trabajo o estudio.

También la limitada entrega de energía puede impedir la carga adecuada o provocar errores con periféricos modernos, porque los protocolos y requerimientos energéticos han cambiado.

Pese a sus limitaciones, un puerto blanco puede servir con equipos muy antiguos o periféricos de muy baja demanda (teclados básicos, ratones). Fuera de esos casos, es preferible usar puertos de estándares más recientes.

Qué significan los colores en los puertos USB

Negro

El negro suele indicar USB 2.0, estándar que popularizó el USB a principios del siglo XXI. Ofrece hasta 480 Mbps, suficiente para tareas básicas como transferir fotos o documentos, pero puede quedarse corto con vídeo en alta resolución o grandes volúmenes de datos.

Muchas máquinas de hace años todavía incluyen este tipo de puerto como referencia mínima.

Azul

El azul identifica USB 3.0, que incrementó significativamente la velocidad hasta 5 Gbps (gigabits por segundo). Es adecuado para mover archivos pesados, trabajar con discos duros externos y conectar dispositivos más modernos.

Turquesa

El turquesa suele usarse para USB 3.1 y 3.2, pensados para usuarios profesionales y tareas que manejan archivos muy grandes o almacenamiento rápido. Estos estándares alcanzan hasta 10 Gbps, reduciendo notablemente los tiempos de copia y eliminando cuellos de botella.

Rojo y amarillo

Los puertos rojos o amarillos están diseñados para mantener la capacidad de carga incluso cuando el equipo está apagado o en reposo. Permiten usar el PC como fuente de energía para cargar móviles, tablets u otros dispositivos sin que el ordenador esté en funcionamiento.

Esto es útil para aprovechar el equipo como base de carga independientemente de su estado operativo.

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