Estados Unidos ha puesto atención en el proceso electoral hondureño y ha exigido que se respete la voluntad popular durante el escrutinio presidencial en curso.
El subsecretario de Estado Christopher Landau publicó en X que los ojos internacionales, incluidos los de su país, están sobre Honduras, y desde la Casa Blanca advirtieron que la democracia hondureña está en duda, subrayando que el pueblo merece que se respete su voluntad y se escuche su voz.
Landau también instó a todas las fuerzas políticas a proteger la independencia del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión política tras denuncias del candidato Salvador Nasralla sobre supuestas irregularidades en el conteo preliminar, en medio de fallos en el sistema del CNE y una mayor desconfianza en los resultados.
Nasralla afirmó en redes sociales que hubo un “apagón” en el sistema del CNE durante la madrugada y que un algoritmo habría modificado la asignación de votos, indicando que votos a su favor habrían sido atribuidos al candidato Nasry Asfura y viceversa; además dijo que observadores de la Unión Europea y de la Organización de Estados Americanos conocían su denuncia.
Pidió investigar a la empresa encargada del portal de resultados preliminares, pero señaló que, por ahora, no puede hablar de fraude porque el proceso de recuento no ha concluido.
En respuesta, Nasry Asfura, del Partido Nacional, hizo un llamado a la serenidad y afirmó que la estabilidad del país está por encima de intereses personales.
En un comunicado publicado en X, Asfura destacó el civismo del pueblo hondureño y su compromiso con la democracia, afirmó mantener una postura firme y sin ataques, y dijo que no generará incertidumbre con declaraciones incoherentes.
Pidió tranquilidad, aseguró que es cuestión de tiempo y que el CNE dará los resultados finales, y llamó a la unidad para avanzar con el propósito de ofrecer más oportunidades y un mejor futuro para la población.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, describió el margen entre los principales candidatos como histórico, resaltó el civismo mostrado y afirmó que no ha habido declaraciones anticipadas constantes ni intentos de sabotaje; añadió que cualquier análisis sobre la responsabilidad de la empresa involucrada debe hacerse después y que la prioridad es concluir la elección con rigor.
El recuento de votos mostró cambios en los liderazgos: con el 87,23% de las actas procesadas, Asfura —quien cuenta con el respaldo explícito de Donald Trump— sumaba 1.122.041 votos (40,18%), mientras que Nasralla registraba 1.103.175 sufragios (39,50%).
Ambas candidaturas han enfrentado avances e interrupciones en el conteo, atribuidos a “problemas técnicos” reportados oficialmente, y el país espera la resolución final y la definición del ganador de las elecciones del 30 de noviembre.
(Con información de EFE)


