Araceli González volvió a la televisión con una entrevista con Mario Pergolini en el canal donde su exesposo, Adrián Suar, ocupa un cargo directivo. Tras la nota, periodistas de LAM la abordaron y surgieron nuevamente preguntas sobre su conflictivo divorcio, la división de bienes y las dificultades para trabajar en la pantalla chica, lo que la situó en el centro de la polémica.
En respuesta a la repercusión, González grabó un descargo de una hora en el que defendió su paso por el programa: dijo que se divirtió, que fue ella misma y que no provocó el escándalo que algunos le atribuyen. También rechazó críticas de otras mujeres y pidió sororidad, al tiempo que explicó que lleva tres años alejada de la actuación para dedicarse a su propia marca de cosméticos y que ahora responde a entrevistas porque la convocan.
Criticó con dureza a los cronistas por insistir con preguntas sobre su separación y afirmó que, detrás de las risas, existe una verdad personal que derivó de un proceso largo: aceptación, terapia y el apoyo de su familia. Añadió que esa realidad es “mucho más grave que el chiste” que pueda hacer y anticipó que quizá en algún momento se conozcan más detalles, pero no ahora.


