Los Pumas cerraron la etapa con un balance de tres victorias y dos derrotas, consolidando una actuación sólida que les permitió volver al podio. El equipo inició su participación con un triunfo contundente ante Australia, finalista en Dubai la semana anterior. Ese partido fue de dominio argentino: la mayor parte del encuentro se jugó en campo rival, con un pack que impuso autoridad en el contacto y una defensa organizada que anuló las iniciativas contrarias. El resultado fue un claro 36-0 y, además del marcador, tuvo como dato destacado el debut del rosarino Pedro de Haro, señalado como una de las promesas de la disciplina.
Más adelante en la jornada llegó el duelo frente a España, un encuentro cerrado que terminó 31-26 a favor de Argentina. En esa victoria los apoyos en el ingoal corrieron por cuenta de Luciano González, que apoyó en dos ocasiones, y de Marcos Moneta y Eliseo Morales, quienes también sumaron tries. Además, González, De Haro y Mare contribuyeron con tres goles que ayudaron a mantener la diferencia en el marcador. Fue un partido de ida y vuelta donde la solidez defensiva y la capacidad para aprovechar las oportunidades en ataque marcaron la diferencia en los momentos claves.
Ya en la instancia de semifinales, Los Pumas se enfrentaron a Fiji, equipo siempre peligroso por su ritmo y habilidad en el juego abierto. Argentina supo contener esas virtudes rivales y alcanzó una victoria por 20-7, resultado que les permitió acceder a la gran final del torneo. Ese triunfo reflejó un conjunto compacto, capaz de combinar intensidad física con control del balón en fases decisivas.
En la definición frente a Sudáfrica, el equipo argentino no pudo desplegar su mejor repertorio y quedó por debajo en rendimiento ante un rival exigente. A pesar de ello, la presencia en la final y la consiguiente medalla ratifican el notable andar del conjunto en esta disciplina. El podio sirve como reconocimiento a la constancia mostrada a lo largo de la etapa y al trabajo colectivo: la defensa, el rendimiento en el contacto y la eficacia en los momentos determinantes fueron pilares recurrentes.
En síntesis, la actuación de Los Pumas en esta etapa combinó actuaciones destacadas —como la goleada a Australia y el triunfo ante Fiji— con partidos más ajustados donde la experiencia y la gestión del juego resultaron decisivas. La aparición de nuevos valores como Pedro de Haro y las contribuciones de jugadores ya afianzados auguran continuidad en el desarrollo del equipo de cara a próximas competencias.


