El Colegio de Abogados de San Martín (CASM) atraviesa una reconfiguración del mapa de poder local: el vicepresidente, Roberto Amantía, expresó su disidencia ante las supuestas intenciones de Vilaplana de permanecer en el cargo por un nuevo mandato y ante la creciente falta de respuestas a los problemas de la matrícula.
Diversas fuerzas políticas y referentes independientes se han alineado con el Dr. Amantía, quien se presenta como el referente de una nueva alternativa con aspiraciones de liderazgo institucional.
El espacio denominado Abogacía Activa propone como principios rectores la autonomía y la independencia del ejercicio profesional, en contraste con una dirigencia que, según sus críticos, estaría alejada de la realidad de los tribunales.
El 31 de octubre más de 400 abogados acompañaron la convocatoria de este nuevo espacio. Con un Consejo Directivo fragmentado en dos bloques, el escenario electoral de cara al próximo año se ha visto alterado.


