15 de enero de 2026
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Peluquero de Lomas que corta gratis a jubilados se postuló a Gran Hermano para comprar casa a sus padres

El joven de Lomas de Zamora corta pelo gratis a los jubilados desde mitad de año.

Un barbero que regala cortes de cabello a jubilados se presentó como aspirante para la edición 2026 de Gran Hermano, con la intención de ingresar a “la casa más famosa de Argentina”. Su postulación despertó interés por combinar una historia personal de esfuerzo y servicio comunitario con la búsqueda de una oportunidad mediática.

Trabaja como barbero desde los 13 años, cuando hizo un curso que le permitió adquirir una habilidad con salida laboral temprana. Esa formación le dio la base para desarrollar una profesión que ha sostenido a lo largo de la vida y que lo llevó a gestionar comercios propios: no es la primera vez que emprende solo, ya que en el pasado tuvo una peluquería en Lomas, ubicada en la calle Belgrano. Esa experiencia empresarial sugiere que, además de la técnica, cuenta con conocimiento práctico sobre la atención al público y la gestión cotidiana de un negocio.

Su actividad de ofrecer cortes gratuitos a jubilados añade una dimensión social a su perfil. Esa práctica puede interpretarse como un gesto de solidaridad hacia personas con recursos económicos limitados, y al mismo tiempo como una forma de fortalecer la relación con su comunidad. Dar servicio sin cobro a adultos mayores suele generar reconocimiento local y puede reflejar valores personales como la empatía y el compromiso social. Desde una perspectiva pública, acciones de ese tipo también atraen la atención de medios y audiencias, lo que podría haber influido en su decisión de postularse para un reality de gran alcance.

La presentación a Gran Hermano implica diversas motivaciones posibles: la búsqueda de visibilidad para su trabajo, la oportunidad de mejorar su situación económica, o el deseo de exponer su historia y los valores que representa. Para el formato del programa, candidatos con historias de esfuerzo y vínculo comunitario suelen ser considerados atractivos porque resultan cercanos y generan empatía entre el público. Sin embargo, la participación en un reality televisivo también conlleva riesgos: la exposición mediática puede transformar la percepción pública y afectar tanto la vida personal como la profesional.

Si resulta seleccionado, su paso por el programa podría traducirse en mayor repercusión para su oficio y sus iniciativas solidarias, o bien abrir nuevas oportunidades laborales y de imagen. De lo contrario, la postulación en sí misma ya funciona como una forma de contar su trayectoria y de recuperar atención sobre modelos de emprendimiento y solidaridad en ámbitos locales. En cualquier caso, su historia pone en primer plano cómo una habilidad aprendida tempranamente y una decisión de ayudar a los demás pueden convertirse en elementos centrales de una candidatura a un programa televisivo nacional.

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