Dirigentes del transporte en Bolivia anunciaron que celebrarán reuniones a nivel nacional para evaluar el aumento de los pasajes tras la eliminación de la subvención a los combustibles.
El dirigente sindical Lucio Gómez afirmó que la medida representa un duro golpe para el sector y consideró que las acciones propuestas como paliativos, por ejemplo la eliminación de aranceles a repuestos vehiculares, no son suficientes.
“Estoy seguro de que nuestros compañeros están planteando la nivelación de los pasajes al porcentaje que subieron los combustibles. El incremento será tanto para el provincial, intermunicipal, interdepartamental como también los de pasajeros y carga”, indicó, adelantando posibles ajustes tarifarios.
Por su parte, Limbert Tancara, dirigente del Transporte Libre de La Paz, anunció que el pasaje en la ciudad capital se duplicará. Llamó a los usuarios a manifestarse y responsabilizó al Gobierno, y aseguró que no retrocederán “ni un centímetro” en su postura.
El miércoles por la noche el presidente Rodrigo Paz promulgó un decreto con medidas económicas para estabilizar la economía que incluye la eliminación del subsidio a los combustibles. La medida, de aplicación inmediata, provocó un aumento de la gasolina del 86,1% y del diésel del 163% por un periodo de seis meses.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, dijo que el Gobierno está abierto al diálogo con los transportistas, pero advirtió que no permitirá abusos: quien quiera aumentar el precio del transporte deberá justificarlo. Además señaló que se redujeron otros costos, como el precio de llantas y repuestos, y que se otorgaron beneficios tributarios.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, agregó que también se redujo el costo en tiempo para los transportistas al eliminar las largas colas para abastecerse. Recordó que muchos choferes trabajaban siete días y perdían dos o tres días haciendo fila, lo que suponía una pérdida económica que ahora se ha mitigado.
Los nuevos precios del combustible se aplican a todos los sectores, una decisión que algunos conductores consideran contradictoria con la promesa de campaña de implementar un alza gradual y un régimen especial para sectores vulnerables.
Los precios fueron establecidos por un periodo transitorio de seis meses, tras el cual se realizarán nuevos ajustes. El Gobierno prevé aumentar progresivamente la importación de petróleo para refinarlo en el país y reducir eventualmente el precio de la gasolina.
De forma paralela, el Ejecutivo diseñó un esquema de compensaciones sociales: aumentó el salario mínimo en 20%, fijándolo en 3.300 bolivianos (aproximadamente 300 dólares al tipo de cambio del mercado), elevó la Renta Dignidad para adultos mayores en 43% y creó un bono anual para estudiantes con un incremento del 50%.
En un mensaje televisado, el presidente calificó el decreto como “una decisión histórica de salvataje de la patria” que permitirá actuar con rapidez, coordinar al Estado y tomar medidas firmes para estabilizar la economía, proteger a las familias y fomentar el crecimiento productivo.


