15 de enero de 2026
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Pacto energético entre Israel y Egipto genera controversia regional

Las autoridades de Egipto sostuvieron este jueves que el acuerdo con Israel para la importación de gas natural por 35.000 millones de dólares es “una transacción puramente comercial” y no implica ningún entendimiento político entre ambos países. El contrato, anunciado por el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, contempla la venta de 130.000 millones de metros cúbicos de gas en dos fases hasta 2040 y, según Netanyahu, es “el mayor pacto de este tipo en la historia de Israel”.

En un comunicado, Diaa Rashwan, presidente del Servicio Estatal de Información de Egipto (SIS) y portavoz del Gobierno, afirmó que el acuerdo se cerró exclusivamente por “consideraciones económicas y de inversión”. Rashwan negó que exista alguna “dimensión ni entendimiento político” detrás de la operación y afirmó que responde al “interés estratégico de Egipto de consolidarse como único centro regional para el comercio de gas en el Mediterráneo Oriental”, añadiendo que no hubo “intervención gubernamental directa”.

Pese a estas precisiones oficiales, la firma del contrato provocó un fuerte rechazo en la opinión pública egipcia y en el mundo árabe. Las críticas se intensificaron por la postura crítica del Gobierno egipcio hacia Israel desde el estallido de la guerra en Gaza y por acusaciones de “doble moral” a países occidentales que, mientras condenan el conflicto, continúan vendiendo armamento a Israel.

El acuerdo, alcanzado inicialmente en agosto y anunciado por la empresa israelí NewMed Energy, establece que la primera fase, prevista para la primera mitad de 2026, incluirá la venta de 20.000 millones de metros cúbicos de gas. Esa etapa depende de la finalización de una nueva tubería desde el yacimiento israelí y de la entrada en servicio de la línea de transmisión entre Asdod y Ascalón. La segunda fase plantea la venta de 110.000 millones de metros cúbicos adicionales una vez concluida la ampliación del yacimiento Leviatán, que se desarrolla en colaboración con la estadounidense Chevron.

Egipto afronta importantes desafíos energéticos y busca consolidarse como un punto central de distribución de gas en la región. En los últimos años ha tenido que equilibrar la necesidad de atender la demanda interna con su objetivo de convertirse en un hub regional, según datos recabados por diplomáticos y difundidos por agencias internacionales.

El contexto político entre ambos países sigue siendo complejo. Desde la firma del tratado de paz en 1979, las relaciones han sido funcionales pero prudentes, debido a las sensibilidades públicas y la solidaridad con la causa palestina. Rashwan reiteró que la postura de Egipto respecto a Palestina “es firme e inquebrantable”, basada en el apoyo a los derechos del pueblo palestino y en la defensa de la solución de dos Estados.

Tras la guerra en Gaza, El Cairo ha actuado como mediador, junto a Estados Unidos y Catar, en las negociaciones para un alto el fuego entre Israel y el grupo palestino Hamas. Aunque mantiene cooperación en materia de seguridad y comercio con Israel, las autoridades egipcias han evitado en varias ocasiones confirmar públicamente interlocuciones diplomáticas israelíes para atenuar el malestar público.

Rashwan añadió que el calendario del anuncio no altera el carácter exclusivamente comercial del contrato, y subrayó que el pacto es el resultado de negociaciones previas y refleja dinámicas del mercado energético.

(Con información de AFP y EFE)

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