El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció este miércoles una inversión significativa destinada a reforzar la industria de defensa nacional y reducir la dependencia de proveedores extranjeros.
“Queremos reducir nuestra dependencia de todos los actores, incluidos nuestros amigos”, afirmó Netanyahu al confirmar un gasto de 108.000 millones de dólares en la próxima década para construir “una industria de municiones israelí independiente”. El anuncio se produjo durante su discurso en una ceremonia de graduación de la Fuerza Aérea.
El mandatario explicó que la decisión responde a lecciones derivadas de los años de bombardeos en la Franja de Gaza y a episodios en los que aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Alemania impusieron restricciones a la venta de armamento, lo que expuso la vulnerabilidad del suministro militar israelí.
Paralelamente, Netanyahu acusó a Hamas de haber violado el alto el fuego, una acusación que también fue formulada desde la otra parte. Advirtió que Israel responderá a esa ruptura, según informó The Times of Israel.
Además, dijo que el Gobierno está tomando medidas frente a lo que considera la falta de disposición de Hamas y Hezbollah para desarmarse. Advertió que Israel aún no ha dicho su última palabra respecto a los hutíes en Yemen ni frente a Irán, ampliando así sus advertencias a nivel regional.
En ese contexto de tensión regional, el Ejército israelí informó este miércoles de una nueva serie de ataques contra objetivos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano, pese al alto el fuego vigente desde noviembre de 2024.
Según las fuerzas israelíes, los bombardeos apuntaron a “infraestructuras” y a zonas utilizadas recientemente para el “lanzamiento de ataques”, actividades que consideran una violación del acuerdo. En un comunicado señalaron que “la presencia de zonas de lanzamiento de proyectiles viola el acuerdo de alto el fuego acordado, por lo que las fuerzas de Israel seguirán actuando para eliminar cualquier amenaza contra el Estado de Israel y evitar los intentos de restaurar la organización Hezbollah”.
Israel sostiene que estas operaciones no vulneran el acuerdo porque van dirigidas a neutralizar amenazas concretas, postura que han rechazado las autoridades libanesas y Hezbollah. El alto el fuego preveía la retirada de ambas partes del sur del Líbano, pero el Ejército israelí mantiene cinco puestos militares en territorio libanés, situación que Beirut y Hezbollah consideran una violación y para la que exigen su fin.
(Con información de Europa Press)


