James Mountbatten-Windsor llamó la atención pública tras su primera aparición como adulto en la tradicional caminata navideña de la familia real británica en Sandringham.
El acto, celebrado en diciembre en el condado de Norfolk, marcó un momento relevante para el joven, que cumplió 18 años ese mismo mes. Según Paris Match, su presencia destacó en el contexto del relevo generacional que vive la monarquía.
Hijo de Edward, duque de Edimburgo, y Sophie, duquesa de Edimburgo, James nació en 2007 en el hospital Frimley Park, en Surrey. Fue conocido como vizconde Severn y en su momento ocupó el octavo lugar en la línea de sucesión al trono; actualmente figura en la decimocuarta posición.
Paris Match señala que su educación combinó la tradición real con una vida cotidiana relativamente normal. Aunque tiene derecho al título de príncipe y al tratamiento de Alteza Real, sus padres optaron por una crianza alejada de las formalidades públicas, decisión que contó con el respaldo de Buckingham Palace.
El medio francés indica que en 2023 James adoptó el título de conde de Wessex tras la concesión del ducado de Edimburgo a su padre por decisión del rey Carlos III.
Su presencia pública ha sido limitada; ha acompañado a sus padres en actos oficiales como la parada militar Trooping the Colour y en ceremonias de conmemoración nacional.
Un perfil bajo en la búsqueda de renovación monárquica
La discreción de James responde al deseo de sus padres de proteger su infancia y adolescencia del escrutinio mediático. Paris Match recuerda que tanto él como su hermana, Lady Louise Windsor, fueron presentados en ámbitos familiares como hijos de un conde, pese a que legalmente podrían usar los títulos de príncipe y princesa.
Sophie, duquesa de Edimburgo, declaró al medio: “Probablemente tendrán que trabajar para ganarse la vida”, lo que refleja la intención de la familia de mantener cierta distancia respecto a los privilegios y obligaciones públicas tradicionales.
James estudia en Radley College, en Oxfordshire, donde cursa los A-levels, la etapa previa a la universidad en el Reino Unido. Este periodo coincide con la posibilidad de decidir si asumirá el título de príncipe y el tratamiento de Alteza Real, lo que abriría la puerta a desempeñar funciones oficiales a tiempo completo.
Paris Match plantea que su incorporación a las responsabilidades públicas podría aliviar la carga de miembros mayores de la familia, como el duque de Kent y el duque de Gloucester.
El medio subraya que tanto James como Lady Louise mantienen un perfil bajo. Lady Louise fue vista recientemente viajando en tren hacia la universidad de St Andrews, en Escocia, un gesto que ilustra la preferencia de ambos por la privacidad y una vida más alejada de los signos externos de la realeza.
Desafíos y expectativas para la nueva generación Windsor
La monarquía británica atraviesa una etapa de ajuste: el rey Carlos III busca una estructura más reducida centrada en el núcleo familiar, mientras que el príncipe de Gales ha abogado por incorporar nuevos miembros activos, incluidos primos como las princesas Beatriz y Eugenia de York.
En ese escenario, la decisión de James sobre un papel público adquiere relevancia, pues podría contribuir a reforzar la plantilla de representantes oficiales.
Paris Match destaca la incertidumbre sobre el futuro del conde de Wessex: la familia ha preferido hasta ahora preservar su anonimato, pero la necesidad de sumar miembros activos podría condicionar su elección.
El medio sugiere que la próxima etapa de James estará marcada por el inicio de sus estudios universitarios y por la decisión de si se integrará en las labores públicas para apoyar al rey y al príncipe de Gales.
Su reciente aparición en Sandringham renovó el interés sobre su figura y sobre las decisiones que tomará como adulto, en un momento en que la monarquía intenta adaptarse a nuevas demandas sociales y mediáticas.


