El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la dictadura cubana “está lista para caer” tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela, y señaló que la isla enfrenta serias dificultades económicas por la pérdida del apoyo petrolero venezolano. En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, indicó que gran parte de los ingresos de Cuba provenían del petróleo venezolano y que, ante su ausencia, la situación en la isla se ha deteriorado.
Consultado sobre una posible intervención estadounidense, Trump dijo que no considera necesario actuar porque, según su criterio, el régimen “se está cayendo” por sí mismo. Añadió que la presión económica derivada de la caída de Maduro podría acelerar cambios políticos en Cuba.
Durante la misma conversación, Trump confirmó que “muchos cubanos murieron” en el operativo militar estadounidense que culminó con la captura de Maduro en Caracas, y se refirió a víctimas entre el personal de seguridad cubano que acompañaba al exmandatario. El gobierno cubano informó posteriormente que 32 de sus ciudadanos fallecieron en el ataque; según La Habana, eran miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias o del Ministerio del Interior que cumplían misiones en Venezuela a solicitud de autoridades venezolanas.
Medios estatales cubanos señalaron que los militares “cumplieron digna y heroicamente con su deber” y murieron tras una resistencia en combate directo o como resultado de bombardeos contra las instalaciones. El gobierno de Cuba decretó dos días de duelo nacional y anunció homenajes. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, publicó en la red social X un mensaje de reconocimiento a los combatientes fallecidos.
Según la versión oficial de Estados Unidos, Maduro fue capturado el sábado en una operación en territorio venezolano junto a su esposa, Cilia Flores. El exmandatario enfrenta cargos federales en Nueva York por narcotráfico y terrorismo y debe comparecer ante un juez. El caso está bajo la supervisión del juez de distrito Alvin K. Hellerstein. El Departamento de Justicia sostiene que Maduro participó en una red de “narcoterrorismo” y conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos utilizando recursos del Estado venezolano.


