Luciano Castro quedó en el centro de la polémica tras la filtración de audios que le envió a una mujer danesa, Sarah Borrell, con la intención de mantener un encuentro íntimo y ser infiel a su pareja, Griselda Siciliani. El caso tuvo amplia repercusión pública y afectó directamente la relación de la pareja.
Al principio hubo dudas sobre la autenticidad del material por el idioma de los audios, pero el propio actor confirmó que los mensajes eran reales y reconoció la infidelidad.
Según el periodista Juan Etchegoyen, que informó desde Mar del Plata donde la pareja estaba descansando, la conversación entre Siciliani y Castro fue tensa y confrontativa. Griselda, muy afectada, pidió sinceridad y preguntó si lo revelado era un hecho aislado o si había más episodios. Según las versiones, Luciano aseguró que solo fue eso y ella le impuso un ultimátum y condiciones para continuar: que la cuide, que no la exponga ni se exponga, y que, si se enteraba de otra infidelidad, tomaría decisiones respecto a la relación.
Los detalles provienen de fuentes periodísticas y reflejan la versión pública del conflicto entre ambos.


