25 de enero de 2026
Buenos Aires, 32 C

Baños termales de macacos japoneses vinculan comportamiento y microbiota

Los baños termales de los macacos japoneses son más que una respuesta al frío: influyen en su salud y en la relación con microorganismos y parásitos.

Un estudio de la Universidad de Kioto encontró que la inmersión en aguas termales modifica tanto la interacción de estos monos con parásitos externos como la composición de su microbioma intestinal, sin aumentar la probabilidad de infecciones. Popular Science recoge estos hallazgos y destaca que el beneficio va más allá de la simple termorregulación.

Un comportamiento único bajo condiciones extremas

El macaco japonés (Macaca fuscata) es el primate no humano que vive más al norte del mundo. Son conocidos por bañarse en manantiales calientes para soportar inviernos duros en Honshu, donde las nevadas pueden superar el metro y las temperaturas se mantienen bajo cero durante meses.

“Bañarse en aguas termales es una de las conductas más singulares observadas en primates no humanos”, explicó Abdullah Langgeng, investigador principal, en declaraciones recogidas por Popular Science.

El estudio de campo tuvo lugar en el Parque de los Monos de la Nieve de Jigokudani, en la prefectura de Nagano. Durante dos inviernos, los investigadores compararon grupos de hembras que se bañaban con otras que evitaban el agua caliente.

Se recolectaron muestras fecales, se examinó la presencia de parásitos y se analizó el microbioma intestinal mediante secuenciación genética. Los datos indican que bañarse en aguas termales altera la interacción de los macacos con los piojos.

Los individuos que usan las aguas termales muestran una distribución de piojos distinta respecto a los que no se sumergen, lo que sugiere que el agua puede interferir en la actividad de estos parásitos o en la ubicación de sus huevos en el pelaje.

Efectos sobre parásitos y microbioma

En cuanto al microbioma intestinal, el estudio detectó diferencias en la abundancia de ciertas bacterias entre los macacos que se bañan y los que no.

No obstante, la diversidad global del microbioma se mantuvo similar entre ambos grupos, lo que indica que los cambios son específicos y no implican una pérdida general de variedad microbiana.

Contrario a la idea de que compartir aguas aumenta el riesgo de contagio, la investigación no encontró mayor incidencia ni intensidad de infecciones por parásitos intestinales en los animales que acudían a los manantiales.

Los autores señalan que estos resultados cuestionan la noción tradicional, al menos en contextos naturales, de que compartir aguas termales conlleva mayores riesgos sanitarios.

Además, el comportamiento de bañarse demostró modificar selectivamente las interacciones de los macacos con parásitos externos y con la composición de su microbioma.

“La conducta a menudo se considera solo una respuesta al entorno”, comentó Langgeng, enfatizando que su trabajo muestra cómo el comportamiento animal puede influir directamente en la salud.

Implicancias para humanos y nuevas perspectivas sobre salud animal

Los autores trazan paralelismos con hábitos humanos: las prácticas de higiene también influyen en la exposición a microbios y reavivan el debate sobre los riesgos de compartir fuentes naturales de agua.

Esta comparación invita a considerar cómo costumbres sociales y culturales afectan la salud tanto en animales como en humanos.

Según los investigadores, además de regular la temperatura y reducir el estrés, el baño termal cambia la relación de los macacos con los microorganismos de su piel y de su tracto intestinal, ofreciendo nuevas perspectivas sobre el papel del comportamiento en la salud animal.

Los resultados abren la puerta a futuras investigaciones sobre cómo otras conductas aparentemente simples pueden tener efectos importantes en la fisiología y el bienestar de distintas especies.

En conjunto, el estudio de la Universidad de Kioto subraya la importancia de considerar la conducta animal como un factor que puede moldear la salud y las interacciones biológicas de formas inesperadas, y consolida los baños termales de los macacos japoneses como un fenómeno de interés científico más amplio.

Artículo anterior

Estudiantes de Río Cuarto debuta ante Tigre: horario, TV y formaciones

Artículo siguiente

Optimus de Tesla llegará al mercado en 2027

Continuar leyendo

Últimas noticias