El cielo de Birmingham, Reino Unido, adquirió un intenso tono rosa fucsia durante una nevada, lo que sorprendió a los habitantes y generó fotografías y videos ampliamente difundidos.
Las imágenes se hicieron virales y en redes sociales aparecieron hipótesis sobre inteligencia artificial, auroras u otras explicaciones, lo que aumentó la confusión inicial.
La causa real fue terrestre y está vinculada al deporte: el Birmingham City Football Club utiliza luces LED especiales para el crecimiento del césped, que emiten una luz de tono rosado‐violeta muy intenso.
En condiciones habituales ese resplandor casi no se aprecia fuera del estadio; la noche del hecho se dieron nubes muy bajas y nieve en suspensión, lo que convirtió la atmósfera en un gran reflector natural.
La luz de los focos del estadio rebotó en las nubes y en las partículas de nieve, extendiéndose por la ciudad y tiñendo el cielo de ese color singular.
Meteorólogos señalaron que la combinación de nieve y nubes favorece la dispersión de la luz artificial y que los tonos rojizos se intensifican en determinadas condiciones invernales.
El Birmingham City Football Club confirmó que sus luces fueron el origen del resplandor y descartó cualquier fenómeno astronómico o suceso extraño relacionado.
Situaciones parecidas se han registrado en Canadá, Países Bajos y Estados Unidos, donde invernaderos y otras instalaciones con iluminación potente han coloreado el cielo de rojo, violeta u naranja en noches nubladas.
Así, los rumores se disiparon: el cambio de color del cielo se explicó por la conjunción de potentes luces LED, nieve y circunstancias atmosféricas particulares, no por fenómenos sobrenaturales.


