El presidente de Israel, Isaac Herzog, expresó su solidaridad con la población iraní ante la represión de las protestas masivas que sacuden al país y que, según la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), han dejado ya más de 500 muertos. Herzog mostró su apoyo “al pueblo iraní que marcha valientemente por su libertad”, afirmando que está siendo “reprimido sin piedad por un régimen” y deseó que hombres y mujeres puedan disfrutar de la libertad y vivir en paz, libres de tiranía y opresión. Hizo estas declaraciones en su residencia en Jerusalén, tras reunirse con líderes cristianos en Tierra Santa, a dos días del Año Nuevo ortodoxo.
En su intervención, Herzog citó también su reciente encuentro en Roma con el papa León XIV y expresó que existe “una verdadera oportunidad” para mejorar las relaciones entre Israel y la Santa Sede en diversos ámbitos, después de un periodo de tensiones con el papa Francisco, cuyo funeral contó únicamente con la presencia del embajador israelí en el Vaticano.
Las protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre tras el desplome del rial, que llegó a cotizarse a 1,42 millones por dólar estadounidense, lo que aceleró la inflación. El aumento de los precios de alimentos y combustible provocó un estallido social en dos mercados del centro de Teherán y se extendió a más de 280 localidades en 27 provincias. HRANA informó que, en los primeros días, las fuerzas de seguridad respondieron con represión violenta, cortes de internet y amenazas de pena de muerte.
El 29 de diciembre, ante la expansión de las protestas, el presidente del Banco Central de Irán, Mohammad Reza Farzin, presentó su renuncia, mientras la policía dispersaba manifestantes con gases lacrimógenos. Al día siguiente, el presidente iraní Masoud Pezeshkian se reunió con dirigentes empresariales y prometió atender los problemas económicos. La violencia más intensa se registró el 1 de enero en Azna, provincia de Lorestán, donde circularon videos que mostraban incendios y disparos; también se reportaron muertes en las provincias de Bakhtiari e Isfahán y el asesinato de un voluntario de la fuerza Basij de la Guardia Revolucionaria.
El presidente estadounidense Donald Trump advirtió en su plataforma Truth Social que, si Irán “mata violentamente a manifestantes pacíficos”, Estados Unidos intervendría para rescatarlos, en un contexto de reciente tensión tras bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes. Trump afirmó además que Irán propuso negociaciones tras su amenaza de represalias. Para ese momento, activistas contabilizaban al menos 544 muertos durante las protestas, según HRANA.


