El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, calificó como un “paso importante” el lanzamiento de la segunda fase del plan de paz para la Franja de Gaza promovido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Guterres subrayó que cualquier acuerdo para el cese de hostilidades debe estar en consonancia con las resoluciones de la ONU y con el Derecho Internacional.
En su comunicado, difundido por el portavoz adjunto Farhan Haq, el secretario general se refirió al anuncio del 14 de enero sobre el inicio de la fase II del plan de 20 puntos de la administración estadounidense, que incluye la creación de una administración palestina tecnocrática de transición en Gaza y de un Comité Nacional para la Administración de Gaza, y lo consideró un avance relevante.
El titular de la ONU añadió que toda iniciativa que alivie el sufrimiento civil, contribuya a la recuperación y reconstrucción de Gaza y permita vislumbrar un horizonte político creíble es positiva. No obstante, recordó que la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad —aprobada en noviembre de 2025 y que contempla el despliegue de una fuerza internacional de paz—, así como cualquier actuación, deben regirse por las resoluciones pertinentes de la ONU y por el Derecho Internacional.
Guterres afirmó que la ONU seguirá apoyando todos los esfuerzos encaminados a poner fin al conflicto y asistirá a palestinos e israelíes en la búsqueda de la culminación de la ocupación y del conflicto, con la meta de lograr una solución de dos Estados.
Ante la Asamblea General, el secretario general celebró el inicio de la nueva fase del plan estadounidense, pero insistió en que la ayuda humanitaria debe llegar sin impedimentos; además, destacó que el alto el fuego debe aplicarse de forma plena y que hay que avanzar hacia una situación irreversible.
El director de la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), Jorge Moreira da Silva, dio la bienvenida a esta fase y pidió que la recuperación en Gaza comience de inmediato, incluyendo el restablecimiento del acceso a los servicios básicos.
Moreira reclamó ayuda urgente para Gaza, que acumula más de 60 millones de toneladas de escombros tras más de dos años de enfrentamientos, y planteó la creación de un “corredor jordano” que permita la entrega directa de suministros al enclave.
Tras regresar de Gaza, el funcionario describió una crisis humanitaria en deterioro: la población está exhausta, traumatizada y sobrepasada. Señaló que las duras condiciones invernales y las fuertes lluvias aumentan la gravedad de la situación.
Según Moreira, en promedio cada persona está rodeada por 30 toneladas de escombros y advirtió que la retirada de escombros podría llevar más de siete años.
También destacó la necesidad crítica de combustible, que consideró “la columna vertebral” de las operaciones humanitarias y de servicios esenciales como la atención sanitaria, el agua, el saneamiento, la distribución de alimentos, las comunicaciones y el transporte.
“La población de Gaza ha soportado un sufrimiento indescriptible que ningún ser humano debería experimentar. La comunidad internacional debe mantener su compromiso y actuar con urgencia más allá de la respuesta inmediata a la crisis humanitaria”, afirmó, y añadió que hace tiempo se debió haber alcanzado una solución política y diplomática para que palestinos e israelíes puedan vivir con seguridad y dignidad.
(Con información de Europa Press)


