El régimen iraní advirtió el martes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que no emprenda acciones contra el líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei, en medio de una fuerte tensión bilateral marcada por protestas internas y el movimiento de fuerzas navales estadounidenses hacia el océano Índico.
“Trump sabe que, si alguna mano de agresión se extiende hacia nuestro líder, no solo cortaremos esa mano, sino que también prenderemos fuego a su mundo”, declaró el general Abolfazl Shekarchi, portavoz de las fuerzas armadas iraníes, en una advertencia directa al mandatario estadounidense.
Las declaraciones siguieron a una entrevista de Trump con Politico, en la que describió a Khamenei como “un hombre enfermo” que debería gobernar mejor y “dejar de matar gente”, y afirmó que “es hora de buscar un nuevo liderazgo en Irán”, comentarios que provocaron la rápida reacción de Teherán.
Las tensiones se intensificaron tras la represión de las protestas iniciadas el 28 de diciembre por la agravada situación económica. Trump trazó dos líneas rojas para Irán: el asesinato de manifestantes pacíficos y la realización de ejecuciones masivas después de las manifestaciones.
En paralelo, el portaaviones USS Abraham Lincoln transitó el martes por el estrecho de Malaca, una vía estratégica que conecta el mar de la China Meridional con el océano Índico, según datos de seguimiento de embarcaciones; días antes había navegado por el mar de la China Meridional.
Mientras tanto, la represión interna siguió bajo escrutinio internacional. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (con sede en EE. UU.) reportó al menos 4.519 muertos, cifra que, según la organización, se basa en una red de activistas dentro de Irán que verifica cada fallecimiento informado.
Ese balance supera al de otras oleadas de disturbios en décadas y evocó el caos de la revolución de 1979. Aunque no se registraron protestas durante varios días, persisten temores de que la cifra de muertos aumente a medida que surja más información desde un país con cierre de internet impuesto por el gobierno desde el 8 de enero.
Khamenei afirmó el sábado que las protestas dejaron “varios miles” de muertos y responsabilizó a Estados Unidos; fue la primera referencia pública de un líder iraní sobre la magnitud de las bajas desde el inicio de la represión.
Además, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos informó más de 26.300 arrestos. Las declaraciones oficiales aumentaron el temor a posibles ejecuciones, dado que Irán es uno de los países con mayor número de penas capitales aplicadas a nivel mundial. (Con información de Associated Press)


