El presidente estadounidense Donald Trump afirmó este jueves que el grupo palestino Hamas “parece” dispuesto a entregar sus armas, un paso que Washington considera esencial para avanzar a la segunda fase del plan de paz en la Franja de Gaza.
Las declaraciones se producen en un contexto de intensa presión diplomática para que Hamas cumpla los compromisos acordados en el alto el fuego firmado en octubre pasado.
“Mucha gente dice que nunca se desarmará. Parece que se van a desarmar”, dijo Trump en una reunión de gabinete en la Casa Blanca, tras recibir un informe de su enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff.
El presidente también reconoció públicamente la colaboración de Hamas en la recuperación de los restos del último rehén israelí retenido en Gaza, Ran Gvili, cuyo cuerpo fue localizado por fuerzas israelíes en un cementerio del norte del enclave.
“Nos ayudaron con esos cuerpos y esa familia está muy agradecida”, señaló Trump al referirse a la asistencia proporcionada para la recuperación.
La localización del cuerpo de Gvili, un policía de 24 años que murió durante los ataques del 7 de octubre de 2023, supone un hito simbólico: por primera vez desde 2014 no hay rehenes israelíes en la Franja de Gaza.
Witkoff, el inversor inmobiliario convertido en diplomático que encabeza las negociaciones, mostró confianza en que Hamas cumplirá con el desarme acordado.
El enviado afirmó ante el gabinete y la prensa que “se han sacado a los terroristas de allí y se van a desmilitarizar. Lo harán porque no tienen otra opción” y añadió que entregarán sus armas, incluidos fusiles AK-47.
La declaración presidencial se produce una semana después de que Hamas manifestara su disposición a una “transferencia completa del gobierno” de Gaza. El portavoz en el enclave, Hazem Qassem, dijo a la agencia AFP que tienen preparados los protocolos y archivos necesarios para ceder la administración a un comité tecnocrático palestino independiente.
“Podemos hablar ahora de una plena disponibilidad de todos los ministerios, organismos y aparatos, incluso en el ámbito de la seguridad, para entregar todos los expedientes”, afirmó Qassem.
Según el plan de paz de 20 puntos promovido por la administración Trump, un Comité Nacional para la Administración de Gaza gobernaría provisionalmente el territorio bajo la supervisión de una Junta de Paz internacional presidida por el mandatario estadounidense.
Estados Unidos anunció el 14 de enero el inicio oficial de la segunda fase del acuerdo, que prevé el desarme de Hamas, la retirada progresiva del ejército israelí del enclave y la creación de una administración tecnocrática.
Esta segunda fase plantea retos complejos: Israel aún controla aproximadamente la mitad de Gaza y condiciona cualquier reconstrucción al desarme completo de Hamas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró en el parlamento que “la siguiente etapa es el desarme de Hamas” y rechazó que se inicien trabajos de reconstrucción mientras el grupo mantenga capacidad militar.
El plan estadounidense presentado ante el Consejo de Seguridad de la ONU contempla un proceso de desmilitarización supervisado por observadores internacionales independientes, que incluiría un programa de recompra de armas financiado por la comunidad internacional.
Según estimaciones israelíes, Hamas aún tendría más de 60.000 fusiles en manos de alrededor de 20.000 operativos, además de centenares de kilómetros de túneles subterráneos.
No obstante, persisten dudas sobre la viabilidad del desarme. Hamas ha mostrado disposición a discutir la entrega de armas, pero exige que Israel cumpla compromisos pendientes de la primera fase del acuerdo, especialmente la reapertura del paso de Rafah con Egipto, cerrado desde mayo de 2024 salvo una breve reapertura a principios de 2025, lo que ha agravado la crisis humanitaria.
El comité tecnocrático previsto estará encabezado por Ali Shaath, ingeniero civil palestino con experiencia en infraestructuras. Tanto Hamas como la Autoridad Palestina han dado su visto bueno inicial a la lista de quince miembros, según el ministro de Exteriores de Egipto, Badr Abdelatty. El ex enviado de la ONU Nickolay Mladenov figura como candidato principal para presidir la Junta de Paz internacional.
La guerra tras los ataques del 7 de octubre de 2023 dejó más de 73.500 palestinos muertos en Gaza y devastó gran parte de la infraestructura del enclave. Naciones Unidas estima que más del 80% de los edificios han sido dañados o destruidos. La reconstrucción, condicionada al desarme de Hamas, podría tardar entre dos y tres años según proyecciones del equipo de Trump.
Mientras Washington destaca avances diplomáticos, la tregua sigue siendo frágil: desde la entrada en vigor del alto el fuego en octubre, más de 440 personas han muerto en Gaza según el Ministerio de Salud local, en incidentes que las partes se atribuyen mutuamente. Israel mantiene operaciones en alrededor de la mitad del territorio y continúa imponiendo restricciones severas al movimiento de personas y mercancías.


